24 de marzo de 2019
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  • 21 de noviembre de 2010

    La Audiencia juzga desde mañana al preso que lleva más de un año y medio en prisión sin juicio

    La familia insiste en su "inocencia"

    MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

    Este lunes comienza en la Audiencia Provincial de Madrid el juicio en el que se verá el caso por el que lleva más de un año y medio en prisión Rafael Gómez, un toxicómano con 37 delitos menores a sus espaldas, al que se detuvo por el fallecimiento de una mujer de nacionalidad china.

    Los hechos sucedieron el 10 de febrero de 2008. La mujer rebició dos impactos de bala en el pecho y un compatriota suyo también resultó herido. Dos semanas después, se procedía a la detención de Rafael Gómez, según su familia, "sin ningún tipo de pruebas". Acto seguido entró en prisión preventiva.

    Su familia insiste en que es "inocente", denuncia que se le ha utilizado de "cabeza de turco" por dejación de funciones de las Administraciones Públicas en la investigación y recuerda que no existen "pruebas" contra él.

    En declaraciones a Europa Press, la hermana del único acusado del crimen, Belén, ha relatado que, en el momento de los hechos, Rafael se encontraba en el Parque El Paraíso de San Blas, situado "a dos kilómetros" del establecimiento que regentaban los ciudadanos chinos y donde se produjeron los disparos. "A la hora del homicidio, antes y después, mi hermano estaba en el Parque Paraíso comprando y consumiendo droga", ha reconocido.

    PRUEBAS CONTRADICTORIAS

    En este sentido, ha reprochado que las autoridades judiciales han desestimado como pruebas válidas el vídeo de la estación de Metro de Simancas, próxima a donde se encontraba su hermano, si bien se congratuló porque ahora sí hayan aceptado escuchar las declaraciones de varias personas que estuvieron con Rafael cuando ocurrió el homicidio.

    Por contra, Belén ha recalcado que hasta el compatriota chino que resultó herido, "el principal testigo", nunca ha declarado en contra de su hermano ni le ha culpado, si no que culpa de los hechos a "dos menores de 16 a 18 años".

    Otra de las pruebas que para Belén contradice que su hermano pueda ser el culpable es que los testigos afirman que "quien llevaba el arma era zurdo", cuando su hermano "es diestro", y que "dicen que llevaba zapatos", cuando Rafael "sólo puede usar zapatillas de deporte" por una dolencia en el pie.

    Tan solo un testigo, que en un primer momento declaró a la Policía que "vio salir a dos personas encapuchadas", es quien indicó en la rueda de reconocimiento de los presuntos actores de los hechos en contra de su hermano "sin género de dudas". "¿Cómo puede decir sin género de dudas cuando primeramente has dicho que iba encapuchado?", se cuestiona.

    "No coincide ninguna descripción de los testigos con mi hermano. Mi hermano no tiene pelo, tenía 43 años cuando le detuvieron, es ex drogadicto, no aparenta 20 ni 18 años como casi todos dicen", ha argumentado Belén.

    Así, ha relatado que su hermano tiene "37 antecedentes" por robo de coches y ha aseverado que "nunca jamás ha atracado, ni ha sido violento, ni ha hecho daño a nadie" y relaciona el hecho de que esté en prisión a que "la Policía estaba muy cansada" de Rafael y se le ha utilizado de "cabeza de turco".

    CONFIANZA EN SU INOCENCIA

    Visiblemente apenada, Belén ha esgrimido que "no es nada justo" que permanezca entre rejas cuando es "inocente". "Le están quitando un derecho que nadie se lo puede quitar porque es inocente. Nada más tienes que hablar con mi hermano, mirarle a la cara y hacerle la pregunta. Con sus ojos te va a decir que no", ha sentenciado llorando.

    La familia de Rafael se enfrenta al juicio mañana en la Audiencia Provincial de Madrid con el único objetivo y confiados de que su hermano saldrá de la cárcel y, "sobre todo", con su nombre "limpio". "Que nadie le apunte con el dedo", zanjó.