22 de octubre de 2019
  • Lunes, 21 de Octubre
  • 4 de junio de 2008

    El Ayuntamiento culpa a las concesionarias de desviar las llamadas de teleasistencia a teléfonos 902 y pide que rectifiquen

    MADRID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

    El Ayuntamiento de Madrid señaló hoy a dos de las tres empresas concesionarias del servicio de teleasistencia de ser las culpables de cambiar su sistema por el que las llamadas son desviadas a teléfonos 902, con tarifas especiales. En este sentido, les exigió una rectificación para que esta ayuda, pensada para personas dependientes y mayores, no resulte gravosa a los usuarios, afirmaron fuentes municipales a Europa Press.

    La puntualización se produjo después de que IU denunciara hoy que las llamadas del servicio de teleasistencia han dejado de ser gratuitas para los ancianos que hacen uso de este teléfono. Este grupo municipal se hizo eco de las denuncias de algunos familiares de usuarios, que comprobaron que desde el mes de enero el recibo del teléfono incluye el pago de números 902 correspondientes a las compañía de seguros privadas que gestionan este servicio.

    Desde el Consistorio, que matizó que las llamadas hasta ahora eran de tipo metropolitano, explicaron que en este momento operan tres empresas en el servicio de teleasistencia. Una de ellas sigue estableciendo llamadas metropolitanas, encabezadas por teléfonos que empiezan con un 91, mientras que otras dos lo hacen con teléfonos 902.

    "Esa tarificación especial la cobran las empresas y no el Ayuntamiento", puntualizaron fuentes municipales, que aseguraron que ya se han puesto en contacto con estas concesionarias para ver si es posible cambiar el sistema de llamadas. Desde el Ayuntamiento insistieron en que la diferencia entre un tipo de llamada y otra es de "uno o dos céntimos".

    Por su parte, la portavoz de Servicios Sociales de IU, Milagros Hernández, tildó de "absolutamente injustificable" que el Ayuntamiento ni siquiera se haya molestado en informar a los ancianos de que a partir de este año se les iban a cobrar las llamadas, y señaló que por pequeños que sean los importes, "no hay que olvidar que esas tarifas hay que multiplicarlas por miles de usuarios" y que, en consecuencia, los mayores madrileños se encuentran "ante un jugoso negocio para los privados".