17 de octubre de 2019
12 de diciembre de 2018

Carmena anima a leer un libro al mes, porque "una persona que no lee renuncia a tener un amigo"

Carmena anima a leer un libro al mes, porque "una persona que no lee renuncia a tener un amigo"
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MADRID, 12 Dic. (EUROPA PRESS) -

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha animado este miércoles a leer un libro al mes, ya que, según ha apuntado, "una personas que no lee un libro renuncia a tener un amigo".

Esta invitación a la lectura la ha realizado ante un grupo de niños en el centro cultural Conde Duque, donde ha inaugurado el Salón del Libro Infantil y Juvenil de la capital. A su entrada, dos 'médicos de la lectura' le han recetado a la alcaldesa en una "receta librológica" el libro de 'Tania Val de Lumbre', escrito por María Parr.

Durante el encuentro con los niños, le ha regalado el libro Zeta, que el Ayuntamiento entrega a los madrileños recién nacidos. "Es un cuento que el Ayuntamiento regala a los niños para que tengan su primer libro. Sois más mayores pero os lleváis este de regalo", ha apuntado la regidora, quien ha explicado que "este cuento se ha hecho para los madrileños", también llamados gatos, porque "en una época en la que había una guerra, los madrileños se escapaban, y los que vigilaban la puerta, decían bueno, es como si fueran gatos".

Ante la algarabía de los escolares, la regidora ha pedido en diversas ocasiones silencio. Una niña ha pedido a sus compañeros silencio, porque "a la alcaldesa hay que hacerle caso". Carmena, entre risas, ha asentido.

Manuela Carmena, al ser preguntada por los niños, ha señalado que cuando era pequeña le gustaban "mucho los cuentos", y que se los regalaban tanto los Reyes Magos como por su cumpleaños. También leía los libros de sus hermanas mayores. Además, ha indicado que uno de los que más le gustaban era el de 'Heidi'.

También leía cuentos a su nieta cuando era más pequeña. Lo hacía a través de un cuento en el que su nieta le iba señalando diversas partes del cuerpo, porque en cada zona había un cuento distinto, "de princesas, otro de animales salvajes...". "Un día estábamos jugando a eso, y me tocó la nariz, y le dije que era un cuento de las letras", ha explicado.

Por ello, les ha contado el cuento de la O. El pueblo de Ordoro sufrió un terremoto que no dejó heridos, ni daños de ningún tipo, pero "sucedió una cosa extraña, todas las letras se escurrieron, y cayeron no se sabe dónde, y de forma totalmente imprevista se había quedado sin la letra o". "¿Qué pasaría si no pudiéramos utilizar la letra O?", ha lanzado a los niños, quienes intentaban formar palabras omitiendo esta letra.

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