20 de noviembre de 2019
  • Martes, 19 de Noviembre
  • 13 de octubre de 2019

    La Cebada se queda sin espacio vecinal en la azotea para dedicarse por completo a actividades deportivas

    La Cebada se queda sin espacio vecinal en la azotea para dedicarse por completo a actividades deportivas
    Obras en el centro deportivo de la Cebada.EUROPA PRESS

    MADRID, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -

    El centro deportivo municipal de La Cebada, anejo al mercado, se queda sin el espacio vecinal previsto en la azotea para dedicarse por completo a actividades deportivas.

    La razón que dan desde el Gobierno municipal, han trasladado a Europa Press, es que el distrito Centro "dispone de poco espacio para estos fines" y este equipamiento "se esperaba desde hace mucho tiempo por parte de los vecinos".

    Sin embargo, fueron vecinos de La Latina los que apostaron por ese espacio ciudadano de la mano del diseño del nuevo equipamiento puesto en marcha por el anterior Ejecutivo, abanderado por Manuela Carmena, que contó con un proceso abierto por la Junta Municipal de Centro en mayo de 2016 para determinar el destino del ámbito.

    El concejal de Centro en Más Madrid, Jorge García Castaño, en declaraciones a Europa Press, ha puesto en valor este proceso participado para el centro deportivo municipal, con el que "se sacaba más espacio deportivo del que había, espacio vecinal y mejoraba el espacio público".

    Las aportaciones del proceso participativo incluían un espacio de gestión vecinal en la cubierta, más espacio de pista deportiva con la idea de celebrar competiciones y un cerramiento para la cancha de baloncesto que permitiera una mayor protección del frío y el sol.

    Las obras en lo que fue históricamente la piscina de La Latina comenzaron el pasado mes de junio. El calendario que maneja el Ayuntamiento marca el mes de febrero de 2021 como el de finalización de los trabajos, adjudicados con un presupuesto de 11,1 millones de euros y licitadas por el anterior Ejecutivo.

    PISCINA UNA DÉCADA DESPUÉS Y 'EL CAMPO DE LA CEBADA'

    Entonces los vecinos del barrio recuperarán su piscina, una década después de que fuera derribada siguiendo los planes del entonces alcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón, que se comprometió a levantar otra instalación deportiva.

    Sin embargo, la crisis económica no hizo posibles esos planes. Su sucesora en Cibeles, Ana Botella, también diseñó planes para la Cebada pero tampoco se ejecutaron.

    Pasados los años sin que el proyecto de nueva instalación deportiva arrancara, el espacio derribado se convirtió en un solar sin uso de 5.500 metros cuadrados.

    Fue entonces cuando surgió por parte de la ciudadanía el proyecto autogestionado 'El Campo de la Cebada', una solución temporal dentro del solar hasta que el proyecto para el centro deportivo recuperara su viabilidad. Durante años fueron el punto de encuentro de actividades culturales, sociales, artísticas y deportivas.

    Tras los veinte meses en los que se estima la ejecución de las obras, los vecinos de Centro --uno de los distritos con más déficit de equipamientos deportivos-- dispondrán de piscina pública, gimnasio, cancha de baloncesto o un rocódromo.

    HISTORIA

    La Plaza de la Cebada ocupa un lugar destacado en la historia de Madrid desde su construcción en el siglo XVI: ha sido siempre lugar de mercado, evolucionando desde el aire libre hasta el hormigón del edificio actual.

    A su lado se levantó en 1968 el polideportivo de La Latina, que incluía piscina, gimnasio, sala de halterofilia y de musculación. En agosto de 2009 la instalación deportiva fue derribada por el Ayuntamiento, con Gallardón a la cabeza, dejando un gran solar vacío en el centro de la ciudad.

    Desde 2011 hasta noviembre de 2017, 'El Campo de Cebada' funcionó como plaza abierta a la ciudadanía, con espacio para huertos urbanos, proyecciones, conferencias, eventos deportivos, exposiciones o ferias. Concebido como proyecto temporal a la espera de recuperar las instalaciones públicas, el modelo de gestión y uso de 'El Campo de Cebada' puso en valor la participación de vecinas y vecinos y la protección de un espacio de uso público y gratuito para todas las generaciones del barrio.