3 de abril de 2020
17 de agosto de 2008

Decenas de personas han muerto ahogadas en los últimos 10 años en el pantano de San Juan

MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

Decenas de personas, algunas de origen extranjero, han muerto en los últimos diez años en las inmediaciones del pantano de San Juan por cometer alguna imprudencia a la hora de emprender el baño.

Aunque no todos los casos que se producen se hacen públicos, fuentes de los municipios que rodean el embalse aseguran que cada año la cifra de fallecido oscila entre tres y seis personas, lo que hace que se multipliquen los datos.

El último fallecido se produjo el pasado cinco de julio cuando un bañista de 28 años se sumergió en el agua y por causas que no trascendieron, tuvo que ser rescatado por el grupo de amigos que le acompañaba. Además, este jueves socorristas del Servicio de Urgencias Médicas de la Comunidad de Madrid (SUMMA) reanimaron a un menor que se encontraba en parada cardio-respiratoria tras sufrir un episodio de ahogamiento, según informaron a Europa Press fuentes de Emergencias 112.

A la llegada de los sanitarios al lugar del suceso, el joven había entrado en parada cardiorrespiratoria, aunque tras 30 minutos de reanimación, los efectivos consiguieron estabilizarle, lo que permitió su traslado al hospital. Sin embargo, el joven falleció dos días después de su ingreso en la clínica.

Este suceso se produjo apenas 15 días antes de que un joven ecuatoriano, de 22 años falleciese ahogado el 24 de junio al caer de la balsa neumática en la que viajaba con otras tres personas. En un primer momento, uno de los acompañantes intentó sin éxito rescatar a su compañero del fondo del embalse. A las tareas de auxilio se unió un efectivo del Summa, Cruz Roja Y protección Civil, aunque nada se pudo hacer por salvar su vida.

El pasado verano se produjo un suceso parecido, cuando en menos de 15 días también fueron dos las víctimas mortales que se ahogaron cuando nadaban en el lugar. Uno de ellos, ecuatoriano y de 33 años se dispuso a cruzar el pantano, de unos 300 metros, cuando a mitad de camino despareció.

Los Bomberos de La Comunidad de Madrid y un dispositivo preventivo de Summa fueron los primeros que llegaron al lugar. Junto a un helicóptero y otras dos lanchas, los bomberos rastrearon la zona al tiempo que los técnicos bucearon en las aguas del pantano para localizarle. Finalmente, el equipo de emergencias encontró el cuerpo sin vida del hombre a unos 15 metros de la orilla y a cinco de profundidad.

La misma suerte corrió un hombre de 79 años que desapareció cuando decidió darse un baño, aunque nadie lo había visto entrar en el agua. Su mujer, al echarle en falta, llamó al servicio de emergencias para notificarles su desaparición. Los bomberos comenzaron a rastrear la zona, y al no encontrar nada decidieron utilizar un helicóptero para iniciar la búsqueda desde el aire. Así, hallaron el cadáver del hombre a unos 15 metros de la orilla y a dos metros y medio de profundidad.

El 24 de junio de 2001 apareció muerto A.A.M., de 55 años de edad en las aguas del mismo embalse en una zona conocida como 'paraje de los Yelmos', un lugar que los agentes que participaron en su búsqueda calificaron como "peligroso" debido a la gran cantidad de corrientes que tiene.

Nelson Antonio y su grupo de amigos decidieron ir a pasar el día al pantano de San Martín de Valdeiglesias. El joven de 22 años y de nacionalidad colombiana desapareció cuando se estaba bañando, pero sus amigos emprendieron el viaje de regreso a Madrid sin él porque pensaron que había vuelto a casa por su cuenta.

A la mañana siguiente, sus compañeros de piso se percataron de que Nelson no estaba en su habitación, por lo que decidieron regresar al pantano de San Juan. Allí telefonearon a la Guardia Civil para contarles lo sucedido. El joven colombiano era hallado muerto horas más tarde.

Uno de los casos más llamativos corresponde al que sucedió durante el mes de octubre de 2003, cuando varios agentes de la Guardia Civil encontraron un cadáver esqueletizado junto al embarcadero de 'El Ampa' a unos 100 metros de distancia de la orilla.

Un corte de digestión fue lo que le produjo a Oswaldo A., de 38 años, la muerte el pasado 16 de septiembre de 2000. Al parecer, Oswaldo acudió al pantano de San Juan en compañía de unos amigos para pasar el día. La víctima se introdujo en el agua para darse un baño cuando, de repente desapareció. Varios miembros de la Benemérita encontraron su cadáver a 60 metros de la orilla del Embarcadero de las Anclas, y a 12 metros de profundidad.

La mayoría de los accidentes mortales se produjeron por imprudencias cometidas por parte de los bañistas, tal y como ocurrió con Jesús Morán, un vecino de Collado Villalba de 35 años que apareció muerto el 3 de agosto de 1998 cuando nadaba cerca de un colector para la extracción del agua.

El pantano, también conocido como 'la playa de Madrid', es uno de los lugares de recreo de fin de semana preferidos por los madrileños, aunque si no se tienen en cuenta unas medidas básicas de seguridad, el día de 'playa' puede convertirse en tragedia.

PRECAUCIÓN A LA HORA DE BAÑARSE

Precisamente, la Cruz Roja recomienda durante estos días estivales tomar una serie de precauciones a la hora de bañarse, tanto en pantanos como en piscinas para evitar posibles accidentes que pongan en peligro la vida de uno.

En el caso de ríos y pantanos, se debe evitar nadar en zonas de gran caudal o en pozas naturales bajo cascadas de agua; ya que puede haber corrientes y remolinos. Utilizar un calzado especial para el agua y fijarse en todo momento en la existencia de carteles informativos en cuestiones de baño, son consejos sencillos que pueden salvar vidas.

Así, advirtieron del peligro que supone bañarse en aguas que no estén habilitadas para tal fin, al igual que respetar los tiempos de digestión, que se sitúan en torno a dos horas, especialmente tras una comida copiosa.

Se debe prestar especial atención a las zambullidas de cabeza en lugares de fono desconocido, ya que un golpe de estas características puede producir una lesión medular con consecuencias nefastas.

Si se experimenta algún síntoma extraño como escalofrío, fatiga, mareos o dolor de cabeza, Cruz Roja aconseja salir del agua inmediatamente.

Si alguien tiene problemas dentro del agua, lo más recomendables es avisar a los socorristas o personal de emergencias para que emprendan su trabajo, ya que se corre el riesgo de que la víctima arrastre a otra persona, por lo que la desgracia puede ser doble.