27 de febrero de 2021
4 de abril de 2008

La Delegación del Gobierno prohíbe la concentración de mañana de la Coordinadora Antifascista en Tirso de Molina

Los convocantes recurrirán la decisión ante la Justicia y llaman a reivindicar los derechos como el de expresión y manifestación

MADRID, 4 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Delegación del Gobierno de Madrid ha prohibido la concentración convocada por la Coordinadora Antifascista para mañana en Lavapiés contra la petición de Manos Limpias de ilegalizarles, al considerar que existen antecedentes de incidentes y altercados.

Fuentes de la Delegación consultadas por Europa Press, recordaron los incidentes ocurridos en el mismo lugar el pasado 29 de febrero, con enfrentamientos entre grupos antifascistas y ultraderechistas, a raíz de la convocatoria de un acto político por parte del partido extremista Nación y Revolución, apoyado por la organización Combat España.

Tras intercambiar insultos, los concentrados y los antimanifestantes quemaron algunos contenedores con los que montaron barricadas y lanzaron objetos contundentes a la policía como piedras, ladrillos y material urbano. Los radicales se parapetaron en los contenedores y cruzaron en medio de la calle coches. Los agentes respondieron con pelotas de goma y botes de humo y varias personas resultaron detenidas.

La Delegación del Gobierno comunicó en un principio que no existía inconveniente en realizarse la concentración de mañana, que iba a discurrir en la Plaza de Tirso de Molina bajo el lema 'Contra la criminalización de los movimientos sociales, construyendo organización popular' y señaló que los manifestantes se ubicarían "en la zona peatonal, sin invadir la calzada".

Sin embargo, dos días después el departamento que dirige Soledad Mestre prohibió la concentración por "circunstancias sobrevenidas no previsibles cuando se notificó la inexistencia de inconvenientes" y porque su comunicación fue solicitada por una persona particular y no por la Coordinadora Antifascistas, cuando su página web "se convoca una concentración que coincide en fecha, hora, lugar y lema".

Ademas, argumentaron que el sindicato Manos Limpias dice que les ha remitido una nota "en la que se hacen diversas consideraciones sobre los efectos de esta concentración". "Todo ello, tanto la reacción que dicha concentración ha producido en sectores de ideología contraria a los convocantes, como la superposición de una concentración no comunicada, determinan el peligro cierto de que se reproduzcan incidentes graves como los acaecidos el pasado febrero", añadió la Delegación.

RESPUESTA DE LA COORDINADORA

Ante esta decisión, la Coordinadora Antifascista anunció que la recurrirá ante los Tribunales "para hacer una breve concentración de carácter pacífico" y criticó que los tres últimos actos de protesta han sido prohibido, lo que deja a la organización "sin posibilidad de legalizar movilizaciones, produciéndose lo más parecido a una ilegalización de facto".

Los convocantes señalaron que la prohibición llega fuera de plaza, "ya que debería haber llegado hace más de una semana, por lo que el Gobierno se ha saltado "sus propias leyes" y dijeron que este sábado "las autoridades querrán convertir Tirso de Molina "en una foto de disturbios para justificar aún más la represión".

"Llamamos a reivindicar pacíficamente nuestros derechos más básicos dando un ejemplo de compromiso y responsabilidad y a defender la liberta de expresión y manifestación, a contribuir a la construcción de una organización popular frente al fascismo y frente a la criminalización de los movimientos sociales", indicó en un comunicado la Coordinadora Antifascista.

Asimismo, manifestó que la concentración del mañana contaba con un centenar de colectivos políticos, sindicatos, asociaciones de vecinos, estudiantiles, ecologistas, medios de comunicación alternativos, entre otros.

"Ahora comprobamos que los nazis pueden entrar en Tirso de Molina legalmente y escoltados por la Policía. Mientras tanto, para entrar en la misma plaza, que por cierto es históricamente antifascista, los movimientos sociales sufrimos prohibiciones y criminalización".

MOTIVACIÓN DE LA PROTESTA

El colectivo de funcionarios públicos pidió hace unas semanas la ilegalización de esta coordinadora por considerar que "ha promovido una serie de actos vandálicos e ilegales", después de los incidentes entre ultraderechistas y antifascistas ocurridos en la Plaza de Tirso de Molina el pasado 29 de febrero a raíz de una concentración de los primeros.

"Ese día el sentimiento antifascista floreciente en la sociedad salió a la calle a protestar contra este ataque a los trabajadores y los inmigrantes. Durante esta protesta un joven antifascista perdió un ojo debido a un disparo a la cara con un bote de humo efectuado por la Policía. Lo ocurrido el día señalado fue culpa de los que permiten --Junta Electoral y Delegación de Gobierno--, y amparan --Fuerzas de Seguridad del Estado-- las manifestaciones racistas y fascistas en barrios obreros y multirraciales", indicó la Coordinadora.

Asimismo, señaló que lo único que hicieron los antifascistas y los vecinos de Lavapiés fue "defender el barrio de un ataque xenófobo y racista". La Coordinadora también recordó la muerte de Carlos Palomino el pasado 11 de noviembre cuando acudía a protestar por la convocatoria de una concentración de Democracia Nacional.

"El sindicato Manos Limpias conoce perfectamente estos hechos, no los ha denunciado y no ha pedido la ilegalización de ningún partido fascista. En Madrid una vez se gritó 'No Pasarán' y hoy la consigna es 'No lo conseguirán, Resistencia'", agregó en un escrito la Coordinadora Antifascista.