23 de octubre de 2019
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  • 25 de enero de 2009

    Denuncian que la cárcel de Estremera sufre fallos en la calefacción, el sistema antiincendios y de seguridad

    "Es habitual que nos llamen de vez en cuando los presos pidiendo que les cerremos la puerta porque les entra frío", señaló un funcionario

    MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

    La nueva cárcel de Estremera, inaugurada este verano, ha abierto sus puertas con numerosos "fallos, saqueos y chapuzas", según informó hoy a Europa Press el sindicato de prisiones Acaip, que denunció, entre otras deficiencias, las "continuas" averías en la calefacción, el sistema antiincendios y el del cierre de las celdas.

    Los funcionarios señalaron que el principal problema del nuevo penal, que lleva medio año funcionado y acogiendo reos, es la seguridad, ya que, según indicaron, "los sistemas informativos fallan continuamente, dejando las puertas abiertas de las cárceles con relativa frecuencia".

    "Es habitual que nos llamen de vez en cuando los reclusos pidiendo que les cerremos la puerta porque les entra frío. Además, si le das una patada a la puerta de la celda desde dentro o tocas la zona del motor, no llegan a cerrarse completamente, aunque en el ordenador refleje lo contrario", relató un sindicalita a Europa Press.

    Por otro parte, Acaip denunció los continuos cortes de luz y la activación continua de la alarma antiincendios sin ningún motivo aparente. "Tenemos el pitido todo el día en la cabeza", indicó.

    La calefacción es otro de los problemas, y más en estas fechas. Según explicaron los funcionarios, el sistema fue instalado por una empresa que hace unos meses presentó suspensión de pagos y que ahora no se quiere hacer cargo de las averías. "Lo más grave es que no tenemos los códigos de acceso al ordenador central que controla el sistema. Ahora, cuando queremos poner la calefacción, tenemos que desmontar las bombas de los módulos una a una. El día que nevó no se pudo ni enchufar y estuvimos bajo cero", criticó.

    Y es que, para Acaip, la causa de todas estas incidencias hay que buscarlas en la falta de documentación de aparatos o sistemas instalados en la cárcel, que debería proporcionar la empresa constructora del edificio. Según explicaron, en muchas ocasiones, los técnicos no pueden reparar las averías porque no encuentran los manuales o los planos de instalación de los conductos.

    Por este motivo, el sindicato de presiones manifestó que, de este problema, derivan también los fallos de la megafonía de algunos módulos de la prisión, así como la falta de revisión de los extintores.

    SAQUEOS E INCOMODIDADES

    Además de la sensación de inseguridad interior, Acaip reveló que la Guardia Civil ha tenido que vigilar el exterior de la cárcel tras el robo, el pasado verano, de un 'jumper' utilizado por los obreros que construían el edificio.

    Todavía a día de hoy, unos 60 obreros acceden diariamente a la cárcel para completar las labores de edificación y terminar la instalación. Acaip se quejó de que esta entrada de personal exterior complica la vigilancia del penal y también dificulta y retrasa el trabajo de los obreros.

    La higiene es también motivo de polémica en Estremera. El sindicato explicó que los nuevos grifos de la marca Presto, instaladas para evitar la propagación de la legionella, son desmontados por los presos para convertirlos en 'pinchos' o armas punzantes de fabricación casera.

    A parte de las averías y deficiencias de la cárcel, el sindicatos de prisiones criticó el "agravio comparativo" que se produce entre los internos y los funcionarios. En este sentido, denunció que mientras los reos tienen en cada celda una televisión de plasma de 17 pulgadas con TDT, a parte de la panorámica de cada módulo, "los funcionarios tienen que trabajar en una sala con pequeños televisores CRT, que casi no se ven y producen radiación".

    Asimismo, se quejaron de que en las estancias de los trabajadores de la cárcel de Estremera no disponen de calefacción por una avería en la bomba de calor. "Tenemos que traer nuestros calefactores de casa, como hemos hecho siempre, mientras los presos tienen unos radiadores con tubos enormes", dijo.

    Por último, se quejaron de que en los aseos de los funcionarios "huelan a meado" porque carecen de baldosas. "Les pedimos que pusieran gres pero lo rechazaron alegando que la estructura del edificio era así, lo que no es cierto, ya que las otras nuevas cárceles sí tienen baldosas", concluyó.