1 de marzo de 2021
27 de enero de 2021

El edificio de la calle Toledo contaba con un contrato de mantenimiento en regla para las siete calderas

  • El edificio de la calle Toledo contaba con un contrato de mantenimiento en regla para las siete calderas
Una grúa trabaja en la demolición de la planta sexta del edificio de la calle Toledo 98EDUARDO PARRA - EUROPA PRESS

La aseguradora trabaja para esclarecer las circunstancias de la explosión y valora el impacto de daños causados

MADRID, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

El edificio de la calle Toledo 98 de Madrid que explotó hace una semana por un escape de gas contaba con un contrato de mantenimiento en regla para las siete calderas de calefacción que tenía el inmueble, según el documento al que ha tenido acceso Europa Press de la compañía mantenedora, dedicada a la eficiencia energética con servicios de instalación y manejo de sistemas de calefacción centralizada.

Dicho contrato fue firmado el 17 de enero de 2019 por el párroco de la Parroquia de La Paloma, Gabriel Benedicto, y aportado, entre otros documentos a la Policía Nacional. En él se especifica que el inmueble cuenta con calefacción y producción de agua caliente sanitaria.

El objeto del contrato incida que la compañía mantenedora efectúa las operaciones de mantenimiento preventivo por técnicos debidamente acreditados. En el mantenimiento se incluyen las siete calderas, sus modelos, número de serie y ubicación.

Quedan excluidas operaciones de mantenimiento o reparación no incluidas, aquellas producidas por causas de fuerza mayor (incendios, inundaciones, catástrofes, etc.) o aquellas provocadas por negligencia o manipulación indebida de los equipos de calefacción realizadas por personal ajeno a esta empresa, entre otras.

CADA UNA DE LAS SIETE CALDERAS

El contrato se prorroga directamente cada año si ninguna de las dos partes pide la extinción. Fuentes de la Parroquia han explicado a Europa Press que como no solicitaron el término del contrato, continúa en vigor y se ha seguido pagando puntualmente.

LA ASEGURADORA TRABAJA PARA EVALUAR LOS DAÑOS

Asimismo, la parroquia también ha presentado a la Policía los contratos con la empresa UMAS, Mutua de Seguros Generales, la mutua del complejo Virgen de la Paloma, del que forma parte el edificio de la madrileña calle Toledo, 98.

En un comunicado lanzado hace unos días, la mutua señala que están trabajando para esclarecer las circunstancias de la explosión "y valorando el impacto de los daños causados a través de nuestro equipo técnico con el fin de recuperar la normalidad en el menor tiempo posible".

Asimismo, agradecen al Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid las labores de salvamento realizadas a través de los Servicios de Emergencias, Bomberos, Policía, Samur y Protección Civil, "así como al pueblo de Madrid por la solidaridad mostrada durante los peores momentos del accidente".

La Policía Nacional ya ha interrogado a una treintena de personas, entre sacerdotes y vecinos relacionados con la explosión en una investigación que lleva la comisaría del distrito Centro de Madrid, han indicado a Europa Press fuentes policiales que señalan que de momento es muy pronto para determinar las causas de la deflagración.

PARROQUIA: "LA CALEFACCIÓN FUNCIONABA CORRECTAMENTE"

Desde la parroquia indican que desde el primer momento han colaborado con las autoridades municipales y policiales para averiguar "toda la verdad, sea la que sea". Además, están recibiendo muchísimas fotos y vídeos, como solicitaron, de los momentos justamente posteriores a la explosión para comprobar dónde se encontraban los cuatro fallecidos.

Recalcan, como ayer hicieron en un comunicado, que tanto las calderas como los seguros y las inspecciones están registradas y en regla, como atestiguan los documentos enviados a la Policía y que el padre Benedicto desde que llegó "siempre ha sido muy riguroso en este tipo de cuestiones".

También insisten en que detectaron un fuerte olor a gas solo minutos antes de la explosión y que las personas que en el momento de la explosión se encontraban en el inmueble no tocaron ni manipularon ni las calderas ni ningún elementos de la instalación de gas. De hecho, señalan que el sistema estaba bien salvo un radiador de la sala parroquial de la planta -1 que goteaba agua, de lo que se dieron cuenta el sábado anterior al suceso.

Además, las mismas fuentes recalcan que, contrariamente a lo que se ha publicado, la calefacción funcionaba bien, incluido el propio miércoles 20, y que realizaron la reunión anual de la congregación el día 19, a la que asistieron 15 personas. Y entonces tras cambiar de sala pusieron la calefacción porque "hacía mucho frío ese día en Madrid".