Familia del menor autista que sufrió presunto maltrato denuncia al exconsejero Van Grieken y a la inspectora educativa

Colegio Santiago Ramón y Cajal en Getafe
Colegio Santiago Ramón y Cajal en Getafe - EUROPA PRESS - Archivo
Publicado: martes, 28 enero 2020 14:30

Por presunto delito de prevaricación por el informe que descartó que su hijo sufriera trato degradante

MADRID, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

La familia del niño autista que supuestamente fue maltratado en el colegio de Getafe ha interpuesto una denuncia por presunto delito de prevaricación contra el exconsejero de Educación Rafael van Grieken y la inspectora educativa que elaboró el informe en el que se descartaba trato degradante al menos.

La demanda, interpuesta el pasado 20 de diciembre en el Juzgado de Instrucción número 3 de Leganés, también se dirige contra el jefe de Servicios y el que era director de la Dirección del Área Territorial educativa sur.

La familia acusa a los cuatro de presuntos delitos de prevaricación, tráfico de influencia, revelación de secreto y falsedad documental en relación a todo lo que ha rodeado a la información reservada que abrió la Inspección Educativa, a instancias de la Consejería de Educación sobre este caso.

Lo han hecho al detectar presuntas anomalías e irregularidades en el marco del proceso instruido por un Juzgado de Getafe sobre el presunto maltrato de este niño en el Colegio de Educación Especial Ramón y Cajal de la ciudad, que determinó el archivo provisional que ha sido recurrido por la familia ante la Audiencia Provincial de Madrid.

En este sentido, los denunciantes entienden que se abrió una información reservada, y que "al día siguiente se cerró", sin declaraciones de los padres al respecto. A su vez, en la denuncia inciden en que la funcionaria dijo en que actuó a instancias de la "superioridad". Entienden que esta información reservada ha influido en la decisión de archivo de la demanda inicial.

RELATO DE LA MADRE

La madre de la menor, Montse, manifestó ayer en una entrevista a Europa Press que no habían vulnerado sus derechos porque "no se ha hecho una investigación de todo". "Nadie de la administración ha querido hacer un peritaje de mi hijo para valorar los daños que tiene", aseguró.

También dijo que se sintieron "totalmente abandonados" por parte de la Comunidad de Madrid y que en "ningún momento se pusieron en contacto" con ellos a raíz de la denuncia.

"Lo único que han hecho es tapar y luego amenazar (...) Es un escándalo", relató la madre del alumno para agregar que la Dirección del Centro les abrió un expediente disciplinario y les denunció ante la Policía.

Respecto a la elaboración del informe de la inspectora educativa, sostuvo que fue una investigación "exprés" que se abrió y cerró en 24 horas y en las que se habló con dos de las tres monitoras, sin escuchar a la familia. "Es increíble (...) Nadie nos llamó, ni para conocer el estado de mis hijos y sin conocer la versión de la familia", ha espetado.

El letrado José Luis Vegas ha interpuesto la denuncia en nombre de la familia y espera que el Juzgado admita la admita a trámite para investigar estos indicios de "pasteleo" para resolver esa información reservada.

En abril de 2018, el servicio de Inspección Educativa de la Comunidad de Madrid ha concluido que no se ha producido trato "degradante" ni "acoso, tras el análisis completo de los audios (con más de 20 horas de grabación) y revisión del caso. La conclusión fue que "no se desprendían un trato degradante hacia el menor ni ningún hecho que pueda ser constitutivo de responsabilidad disciplinaria por el delito de acoso" a funcionarios docentes del citado centro.

ORIGEN DEL CASO

La investigación se produjo a instancias de una denuncia de los padres a tres trabajadoras del colegio por un presunto delito de acoso y trato degradante así como uno de lesiones psicológicas al escolar con un trastorno de autismo.

Los presuntos insultos y vejaciones estarían recogidos en unas grabaciones que realizaron los padres al poner un micro a su hijo. La denuncia recogía que los padres empezaron a notar un "cambio brusco" en el comportamiento de su hijo, que estaba siendo tratado con seguimiento por parte de un médico psiquiatra del Hospital Gregorio Marañón.

El niño presentaba crisis de ansiedad y gritaba reiteradamente frases como "no me pinches" o "no me saques fuera". Esta ansiedad y los trastornos de conducta, según la denuncia, "no parecía obedecer a una causa cierta" y pese a que, como señalan los padres, comunicaron la situación al colegio, en el cuaderno de comunicación diaria no había nunca referencia a lo vivido por el menor en el aula.

En el auto de archivo del Juzgado de Getafe, se exponía que en las declaraciones de los profesionales médicos que atendieron al niño y de los informes médicos mostraban que "no es posible extraer que las alteraciones en su comportamiento fueran debidas a su paso por el aula del CEEP Ramón y Cajal" y que "el contenido de las grabaciones "no sugiere que las conversaciones y expresiones utilizadas hayan agravado el trastorno" del niño.

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