22 de noviembre de 2019
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  • 30 de noviembre de 2009

    Henríquez de Luna declara por segunda ocasión ante el juez Torres por tráfico de influencias

    MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS) -

    El concejal-presidente del distrito de Salamanca, Íñigo Henríquez de Luna, declaró hoy por segunda ocasión como imputado en el denominado 'caso Becara' por un delito de tráfico de influencias por las presuntas irregularidades en la concesión de licencias de esta afamada tienda ubicada en plena 'Milla de Oro' de la capital.

    Pasado más de un año de su primera declaración, el juez Santiago Torres volvió a interrogar tanto a Henríquez de Luna como al ex jefe de la unidad de licencias de la Gerencia de Urbanismo, Óscar Acero, para aclarar algunas cuestiones sobre el asunto, según indicaron a Europa Press fuentes jurídicas.

    En septiembre de 2008, Henríquez de Luna manifestó al juez que la competencia de las licencias correspondía al Área de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid. Desde que le imputaron, el concejal popular ha achacado su implicación a "una venganza" de la familia que denunció las presuntas irregularidades del local.

    Este procedimiento se inició a instancias de una denuncia interpuesta por María Adelaida Rodríguez-Patón y Juan Mariano Goyeneche, vecinos del edificio de la calle Juan Bravo. Esta familia dio cuenta al juez Torres de una serie de irregularidades cometidas supuestamente por responsables de la Gerencia Municipal de Urbanismo en la concesión de licencias a Becara.

    La titularidad del local corresponde a la mercantil BZ Asuntos de Familia, S.L., cuyo apoderado es el ex diputado del PP Jorge Trias Sagnier, marido de una de las propietarias. El ex gerente de Urbanismo Luis Armada otorgó en 1998 y 1999 la licencia de obras y apertura. En marzo de 2000, Becara abrió sin licencia de funcionamiento porque se le denegó por quebrantar la normativa urbanística al ser un edificio calificado de fuera de ordenación.

    Esta denominación obliga a mantener la misma actividad que tenía cuando se concedieron las primeras licencias. Anteriormente, la actividad era de compra y venta de vehículos. El inicio de funcionamiento de la tienda sin licencia propició que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) declarase ilegal el local por infringir la norma urbanística. Por ello, el Alto Tribunal madrileño anuló en 2005 un permiso de funcionamiento que autorizó el Consistorio de Madrid.

    LA JUNTA, INFORMADA DE LAS IRREGULARIDADES

    En su primera comparecencia, el edil popular insistió en que la Junta Municipal no tramitó ninguna licencia para la tienda Becara, puesto que la competencia le corresponde a la Gerencia de Urbanismo, según indicaron fuentes jurídicas.

    Adujo entonces que el departamento que dirige Pilar Martínez se encargó en diciembre de 2006 de una solicitud de modificación del local para reestructurar las plantas del mismo. Ello, según el concejal, obligó a "Urbanismo a ocuparse del resto de las licencias", entre ellas la de funcionamiento.

    Admitió que la Junta de Salamanca fue informada de que la tienda no tenía ninguna licencia de actividad, si bien aclaró que esta incidencia se remitió al Área de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid.

    Además, contó que un funcionario de este departamento emitió un informe a favor de que la competencia debía ser para la Junta Municipal del distrito de Salamanca. Tras ello, Henríquez de Luna se reunió con Pilar Martínez, quien finalmente desautorizó el escrito del citado empleado municipal.