14 de diciembre de 2019
  • Viernes, 13 de Diciembre
  • 18 de noviembre de 2019

    Madrid exhibirá de forma permanente un Belén Napolitano en el Museo de Historia

    Madrid exhibirá de forma permanente un Belén Napolitano en el Museo de Historia
    Imagen del Belén Napolitano del siglo XVIII - EUROPA PRESS - ARCHIVO

    MADRID, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

    El Museo de Historia de Madrid exhibirá de forma permanente un belén napolitano dentro del ámbito de la capilla del Museo, destinada a las obras de carácter religioso, y que podrá ser visitado a partir del 5 de diciembre de este año.

    El belén del Museo de Historia de Madrid se adquirió en 2004 y desde entonces, y con una escenografía especialmente fabricada para su exposición, se muestra, cada año, durante el periodo navideño, atrayendo a un número importante de visitantes.

    Se trata de un "valioso" conjunto escultórico, integrado por cincuenta figuras humanas y animales y un número importante de "accesorios o finimenti", según apuntan fuentes municipales. En esta representación ricos y pobres, pastores, vendedores ambulantes, músicos callejeros y todo el cortejo de los Magos de Oriente se dan cita frente a un templo antiguo en ruinas donde la Virgen María y San José custodian al Niño.

    Aunque la autoría de las piezas de los belenes napolitanos casi nunca aparece expresa, la "calidad escultórica y la fuerza expresiva" de los personajes de este singular belén "parecen sugerir" la mano de artistas de primera categoría como Giuseppe Sanmartino, Francesco Celebrano, Lorenzo Mosca o los hermanos Vasallo.

    BELÉN NAPOLITANO

    El belén napolitano, en el que se evoca la Natividad de Jesús con la descripción naturalista de los usos y costumbres del pueblo napolitano, se puso de moda en España cuando el rey Carlos III, antes de Nápoles, lo trajo a palacio y contribuyó, así, a su difusión, convirtiéndose en modelo a seguir entre los círculos cortesanos.

    Las figuras están realizadas mediante una armazón de alambre forrado de estopa en el que se acoplan las extremidades, en algunos casos talladas en madera y en otros en barro cocido, igual que las cabezas, cuello, pecho. Casi todas ellas se articulan, permitiendo representar a los personajes en actitud de movimiento.

    La policromía, la incorporación de ojos de cristal, el colorido de las vestimentas y los múltiples accesorios sirven para expresar la condición social de los personajes.

    En algunos casos se representan, con "total verosimilitud", defectos físicos o enfermedades propias de la época (es el caso de la vieja campesina del primer plano, aquejada de bocio). Destacan además los personajes celestiales: ángeles, querubines y putti que rodean la escena del pesebre.

    Contador

    Lo más leído en Madrid