5 de diciembre de 2020
23 de octubre de 2020

Marea Residencias tacha de "homicidio entre comillas" la atención en algunos centros y denuncia "maltrato institucional"

Marea Residencias tacha de "homicidio entre comillas" la atención en algunos centros y denuncia "maltrato institucional"
Componentes de Marea de Residencias sostienen pancartas durante la manifestación convocada por una ley estatal "justa, digna y consensuada", en Madrid, (España), a 26 de septiembre de 2020. Con esta concentración piden que todas las Comunidades Autónomas - RICARDO RUBIO - EUROPA PRESS

MADRID, 23 Oct. (EUROPA PRESS) -

Marea de Residencias ha tachado este viernes de "homicidio entre comillas" la asistencia a ancianos en algunos geriátricos durante le punto álgido de la pandemia, al tiempo que ha denunciado el "maltrato institucional" a muchos de sus usuarios por "la falta de atención".

Así lo ha indicado el representante de la plataforma, Carlos Javier Álvarez Rincón, en la comisión de la investigación sobre residencias y Covid-19 celebrada esta mañana en la Asamblea de Madrid, donde también ha cargado contra los supuestos protocolos de no derivación de algunos residentes a hospitales en las primeras semanas de pandemia.

"Condenaron a muchas personas a una muerte indigna, en soledad, en abandono, sin recursos y con agonías muy lamentables que se podrían haber evitado. La decisión fue más política que humana porque no se puede condenar y hacer una selección por edad, tipo D o deterioro. Todas las personas tenemos el mismo derecho desde el principio al final", ha indicado.

El compareciente ha señalado que las propias residencias no tenían dotación médica para poder ayudar a estas personas, "que fallecieron sin ayudas, prácticamente". "El sistema público de salud estaba ya muy deteriorado y ante una situación como esta hubo una decisión política para elegir a los beneficiarios, dejando de lado a las personas que no cabían dentro de esa atención. Había residencias que podían haber dado una atención diferente, con oxígeno, pero ni se ha tocado. Ha sido un homicidio, entre comillas", ha apostillado.

El representante de la Marea, que recoge a familiares de residentes, ha criticado también que las comunicaciones telefónicas o telemáticas con sus seres queridos durante el punto álgido de la crisis fue "entre muy mal y fatal", ya que las centralitas de los centros "se desbordaron". También ha lamentado que muchos familiares no pudieron verles ni incluso cuando fallecieron. "No se hizo nada para hacer más humano en este último momento", ha resumido.

Álvarez Rincón también ha reprochado a las administraciones que en las primeras semanas faltaban epis y mascarillas, que hacían familiares en sus casos, y que los protocolos de sectorización de geriátricos llegaron "tarde" y fueron "insuficiente, porque no había forma de sectorizarlas todas". Además, ha indicado, faltaron test para poder hacerlo y se seguía poniendo a los residentes en una misma habitación o compartiendo baño.

Preguntado por el origen del virus en las residencias, el interviniente en la comisión lo ha atribuido a la movilidad de los trabajadores, "al tener que trabajar cada día en un sitio que trabajadores que ya estaban contagiados seguían extendiendo este virus". "Al tener plantillas tan contenidas necesitaban que el personal doblara turnos, lo que hacía mucho más sencillo el extender el virus. No se evitaba. No se han puesto las medidas necesarias para evitarlo", ha expuesto.

CRÍTICAS AL NEGOCIO DE LAS RESIDENCIAS PRIVADAS

Carlos Javier Álvarez ha insistido que los peores datos y gestión de la pandemia porque "en las residencias privadas grandes empresas lo tienen enfocado como un negocio cuyo primer objetivo es el beneficio económico y como segunda opción el cuidado de las personas".

"Esto no se puede planificar así. El sector está muy precarizado y lo que pasó se podría haber evitado con un refuerzo significativo. Hay que cambiar el modelo de residencias porque con l actual no son viables para un final lógico de la vida. Hay que hacer centros mucho más pequeños. No se puede plantear el modelo como un negocio porque es un servicio que se tiene que acometer, al igual que hay una educación gratuita. No se puede pretender un cambio de modelo de un día para otro, pero poco a poco se ha de recuperar la gestión pública y construir bastante más de lo que hay, porque tenemos muchos residentes en espera de plaza", ha esgrimido.

El miembro de Marea de Residencias ha manifestado que las residencias públicas funcionan mejor que las privadas porque "la inversión en personal es baja y sus sueldos muy menguados". "La Comunidad cumple con los ratios, pero no están adecuados a la realidad. Faltan recursos y ha habido muchas inspecciones con aviso previo, que no sirve de nada", ha destacado.

Álvarez Rincón también ha reconocido que el exconsejero de Políticas Sociales estaba abierto a sus comentarios y sugerencias y tenía "voluntad de escuchar", pero "no le han dejado". Ahora, cree que la Comunidad de Madrid "no está haciendo lo suficiente" para contener la pandemia en los geriátricos porque "no hay refuerzos ni planificación suficiente para dar seguridad".

"En la actualidad los residentes están encarcelados. No tienen opción de recibir una atención de sus propios familiares, tienen muy acotadas las visitas y reciben muy poco contacto humano; y esto les está haciendo daño física y cognitivamente. No se pueden relacionar ni tienen ayuda afectiva de sus familiares. No hay refuerzo ni físico ni psicológico para menguar este deterioro, que ya era escaso", ha concluido.