7 de abril de 2020
17 de marzo de 2008

Moncloa.- La estatua de Argüelles será colocada "en pocas semanas" en su nueva ubicación, frente al Templo de Debod

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

La estatua de Agustín Argüelles, que se encuentra en restauración desde hace un par de años, volverá a ver "en pocas semanas" la calle madrileña pero no desde su tradicional ubicación, en la calle Princesa, sino desde la confluencia de las calles Ferraz con Pintor Rosales, frente al Templo de Debod, según informaron fuentes municipales a Europa Press.

La estatua fue retirada en marzo de 2006, después de que un hombre se estrellara con su coche al perder el control por conducir a gran velocidad. El impacto acabó en el acto con la vida del conductor y provocó graves daños en el pedestal, lo que motivó que la estatua cayera al suelo y se rompiese en varios pedazos, según informaron testigos del accidente.

Desde entonces, la efigie ha estado en proceso de restauración por parte de los técnicos municipales, proceso que está "prácticamente acabado". Sin embargo, en este tiempo el Ejecutivo local ha decidido cambiar su ubicación, trasladando a Argüelles frente al Templo de Debod, tal y como informa 20 Minutos.

La razón de este cambio es "evitar el riesgo evidente de que algún coche se vuelva a estrellar contra ella, como ocurrió la última vez, además de instalarla en un espacio con una jardinera más amplia alrededor", indicaron las mismas fuentes.

Con esta modificación, el Ayuntamiento ha tenido vía libre para poder colocar un 'superpantallazo' publicitario en el lugar donde antes estaba la estatua, si bien fuentes del área de Gobierno de Medio Ambiente consultadas por Europa Press negaron que se haya movido la figura para poder colocar el 'chirimbolo'.

"Fue en noviembre de 2006 cuando se adjudicó el contrato para este sistema de publicidad, y en mayo de 2007 se autorizaron las diferentes ubicaciones, así que no se ha cambiado la estatua para poder poner la pantalla", apostillaron.

La estatua del político asturiano de finales del siglo XVIII fue esculpida en mármol por el catalán Martínez Alcoverro y erigida en 1902 dentro de las celebraciones por la coronación del Alfonso XIII. Desde ese momento dio nombre a uno de los más céntricos barrios de Madrid y, tras su emplazamiento inicial en la misma calle Princesa, fue trasladada al Paseo de Pintor Rosales en 1967, retornando a Princesa bajo la Alcaldía de José María Álvarez del Manzano.