29 de mayo de 2020
17 de marzo de 2008

Los niños del Colegio Palacio Valdés harán hoy una cadena humana alrededor del centro para protestar por su traslado

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los alumnos del colegio Palacio Valdés del distrito madrileño de Centro, que llevan cinco días de encierro junto a sus padres para evitar el traslado al colegio Arroyofresno, en Fuencarral-El Pardo, mientras se ejecutan las obras de remodelación del colegio de origen, formarán esta tarde una cadena humana alrededor del centro como forma de protesta por el modo en que la Consejería de Educación y la Dirección de la escuela están llevando a cabo el proceso de obras y el consiguiente traslado de los niños.

La representante de los padres en el Consejo Escolar, María Amate, explicó a Europa Press que cerca de 50 niños se unirán en cadena para protestar por su traslado casi "inminente" a otro centro "bastante alejado" del suyo y señaló que el número de niños dentro del colegio "está descendiendo" porque después de cinco jornadas encerrados empiezan a estar cansados. "Algunos se están marchando a casa de los abuelos para que los padres puedan continuar con la protesta", apuntó.

Los padres han recogido de momento más de 6.000 firmas de apoyo durante todo el fin de semana. "Son sobre todo de los vecinos y de la gente de la zona que entiende la situación", apuntó Amate, señalando además que estos vecinos se están acercando hasta el colegio y les están ayudando a que las horas de encierro se hagan más amenas.

El comienzo de las obras estaba previsto para hoy mismo. Sin embargo, de momento, no se han iniciado, y continúan con la mudanza, que empezó el pasado jueves 13 de marzo por la tarde. La portavoz de los padres en el Consejo Escolar indicó que aunque hoy aparezcan las primeras grúas, no abandonarán su encierro hasta que obtengan una respuesta positiva por parte de la Consejería de Educación.

Durante esta tarde también celebrarán una reunión con la junta vecinal para explicar y analizar la situación, y una rueda de prensa con los medios de comunicación a la que asistirán vestidos de luto "porque quieren enterrar los derechos de los hijos", señaló Amate.

Los progenitores permanecen encerrados desde el jueves sin haber obtenido "noticias de nadie", y esperan que pronto la Consejería de Educación responda a sus peticiones, entre las que se encuentran el traslado de los 300 alumnos a un colegio vacío y una ruta de transporte escolar no superior a la media hora por trayecto.

Asimismo, los padres piden espacios e instalaciones adecuadas a las necesidades del alumnado, que permitan la labor docente en las mismas condiciones que hasta ahora y que posibiliten a los hijos una continuidad en sus hábitos.

Si la situación no prospera, dentro de una semana, el 25 de marzo, los autobuses de la nueva ruta, estarán en la puerta del centro para llevar a los alumnos hasta su nuevo colegio.