16 de octubre de 2019
  • Martes, 15 de Octubre
  • 22 de julio de 2009

    El Patio Maravillas y el Ayuntamiento abren un proceso de diálogo para la continuidad del centro socio-cultural

    MADRID, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

    Representantes del Patio Maravillas mantuvieron hoy una primera reunión con el Área de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid para iniciar un dialogo sobre el futuro del proyecto socio-cultural del barrio de Malasaña, actualmente amenazado por una orden judicial de desalojo, informó hoy el centro.

    Con el visto bueno del alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, el encuentro está precedido por la petición de expropiación del edificio de la calle Acuerdo número 8, propiedad del urbanista Leopoldo Arnaiz.

    La solicitud se presentó el 26 de diciembre de 2008, con el apoyo de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) y Ecologistas en Acción, entre otras organizaciones sociales.

    Durante la reunión, Urbanismo mostró un especial interés por el proyecto del Patio Maravillas, como ejemplo de participación ciudadana y espacio de referencia para la cultura madrileña.

    Según el Patio Maravillas, se han barajado diferentes posibilidades técnicas para conseguir que el proyecto tenga un espacio permanente donde desarrollarse.

    VÍAS CON INCONVENIENTES

    Entre ellas, destaca la expropiación del edificio, la permuta de éste, la recalificación del suelo y la cesión de una parcela de suelo de propiedad pública. La directora general de Gestión Urbanística, Isabel Barona, aseguró que "vías hay, aunque todas tienen sus inconvenientes".

    Finalmente, quedó patente la disposición por ambas partes para abrir un proceso de diálogo con las distintas áreas del Ayuntamiento, con el fin de encontrar una solución para la continuidad del proyecto y evitar su desalojo.

    Tras la campaña 'Tengo otra corazonada: El Patio se queda', en la que se ha conseguido reunir más de 1.500 fotografías de ciudadanos y ciudadanas mostrando su apoyo, el Patio Maravillas culmina la celebración de su segundo aniversario como centro social okupado en el barrio de Malasaña.