23 de octubre de 2019
21 de noviembre de 2009

La reforma de General Ricardos terminará a finales de noviembre, cuando se aplique el firme en la calzada

El PSOE considera la obra una "operación fallida" que ha provocado problemas a los comerciantes de la zona, que piden ayudas

MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS) -

La reforma de la calle General Ricardos, en el distrito de Carabanchel, concluirá a finales de este mes de noviembre, cuando se aplique el firme en la calzada, tras 20 meses de trabajos en toda la vía que han supuesto la rehabilitación de aceras y la mejora de las galerías de servicios en todo el ámbito, con lo que el Ayuntamiento no permitirá abrir zanjas a las empresas de telefonía, gas, luz o agua a no ser que tengan una avería.

Así lo aseguró el director general de Vías y Espacios Públicos, Pablo Usán, durante la comisión ordinario del ramo, añadiendo que los desvíos provisionales de tráfico que aún están vigentes serán retirados este jueves, recuperando el trazado su aspecto original.

"La obra está casi completamente terminada, esta semana se acaba en las últimas manzanas y, cuando se eche el firme asfáltico la última semana de noviembre, la ejecución estará concluida", indicó el responsable municipal, asegurando que tiempo que han durado los trabajos en cada bloque ha sido de entre dos y seis semanas, dependiendo del tamaño de la manzana, por lo que las molestias a los vecinos han sido limitadas en la medida de lo posible.

Así, ahora la vía contará con 6.500 metros cuadrados peatonales más gracias a la ampliación de aceras y a la retirada de la mediana. Se mantiene el carril bus, se eliminan todas las plazas de aparcamiento y se conserva el itinerario del carril bici entre la M-40 a través de Eugenia de Montijo, Plaza de Oporto y Mercedes Arteaga hasta el río.

Las obras comenzaron en marzo de 2008 con unos plazos previstos de 18 meses, aunque finalmente ha tenido que alargarse tres meses más. En total se ha trabajado sobre 58 manzanas, de las que ocho vieron su ejecución condicionada por las obras en la galería de servicios. Simultáneamente, el Canal de Isabel II también realizó trabajos de renovación de su red.

Durante todos este tiempo, "la movilidad peatonal no se ha visto afectada más de lo normal, al haberse creado un itinerario adaptado de 1,5 metros de anchura y al haberse asegurado la accesibilidad a tiendas y portales", según Usán. Además, los servicios municipales trabajaron en las zonas más próximas a las fachadas en agosto, cuando más gente está fuera de la ciudad.

NUEVA GALERÍA DE SERVICIOS

En cuanto a las nuevas galerías de servicios, Usán indicó que "se han usado bombas autopropulsadas y maquinaria pesada" para realizar los trabajos de una obra "muy compleja" que, sin embargo, "no afectó al tránsito peatonales", al circunscribirse únicamente a la calzada, bajo la cual discurre este equipamiento.

En concreto, la galería tiene 400 metros de longitud a lo largo de las calles Lola, Membribres y Salaberri, y su sección transversal mide 2,25 metros por 2,5 metros, y es visitable. Ahora, pasará a formar parte de la red municipal de galerías de servicios, que ya mide 140 kilómetros, y será mantenida y renovada por el Ayuntamiento.

En su interior se encuentran las conducciones del Canal de Isabel II --nuevas y de 500 milímetros de diámetro--, las redes de alta capacidad, las de alta y media tensión eléctrica, las redes de telecomunicaciones y los sistemas de seguridad municipales, que se encuentran bajo el control centralizado 24 horas del Consistorio.

Los cajones sí, porque están en la acera. Su ejecución pretende evitar futuras molestias porque en caso de futuras averías no habrá zanjas. Mantenido pasillos peatonales garantizando accesos.

Acompañando a la galería pero bajo las aceras están los cajones de servicio, no visitables y de tan sólo 1x1 metros de sección, que se encuentran interconectados a la galería y, a su vez, dan acceso a las acometidas domiciliarias para que las empresas de servicios no tengan que abrir la calle cada vez que deben efectuar algún trabajo.

Estos cajones son una novedad introducida por los responsables municipales, y en ellos se encuentran las conexiones para la distribución local de los diferentes servicios, así como las redes de servicio municipales para las luces y los semáforos.

"Se trata de una infraestructura de futuro con la que se quiere evitar que las compañías de servicios urbanos abran la vía para ejecutar sus redes de distribución. Cuando ahora soliciten licencias de obras para la calle, un requisito será que ejecuten sus tendidos de distribución por la galería, no autorizando la apertura de zanjas salvo para renovar la red, que como se ha renovado ahora, no tendrá que hacerse hasta dentro de mucho tiempo", explicó Usán.

El gas, por su parte, debe ir en una zanja propia que guarde unas determinadas distancias de seguridad con la galería y los cajones de servicios. De hecho, estas limitaciones han sido una de las razones del retraso en las obras, ya que hubo que retranquear la zanja del gas y levantar el pavimento nuevo en algunos puntos.

AYUDAS A LOS COMERCIANTES

Por su parte, el concejal socialista José Manuel Rodríguez pidió al Consistorio que estudie alguna forma de ayudar a los comerciantes de la calle que, durante la visita a la zona realizada el pasado día 6, le comentaron sus muchas dificultades. Además, observó que varios locales estaban cerrados y sin negocios.

"Haremos un acto de fe y veremos si acaban las obras a finales de noviembre, aunque cuando fui desde luego parecía que faltaban bastantes cosas que podían retrasarlo. Y los comerciantes ya están en una situación bastante complicada; hay que intentar echarles una mano", consideró el edil, recordando que el objetivo primero de la reforma de General Ricardos era "dinamizar y fomentar la calle como eje comercial".

Así, insistió en que "hay que buscar alguna fórmula para intentar ayudar a los comerciantes", algo que Usán contestó aludiendo a que "las únicas compensaciones a los comerciantes que permite el marco normativo municipal en todas las obras es que soliciten una reducción del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) por obras en vía pública".

Además, Rodríguez aseguró que sus vivencias estos dos años han sido "un calvario" y negó que el Ayuntamiento haya garantizado la accesibilidad y la fluidez en el tráfico, criticó que hayan dejado la zona sin áreas de carga y descarga, aseguró que el carril bus "aparece y desaparece como el Guadiana", y consideró que el mobiliario urbano "deja mucho que desear".

"Para nosotros, ésta es una operación fallida. Se ha cambiado todo para que todo siga más o menos igual. Al final el resultado es poco más o menos lo que había, pero con nuevos problemas generados", concluyó.