17 de octubre de 2019
2 de julio de 2014

Rouco Varela: "Las constituciones son para mantenerlas, no para cambiarlas de cuando en cuando"

Rouco Varela: "Las constituciones son para mantenerlas, no para cambiarlas de cuando en cuando"
EUROPA PRESS

SAN LORENZO DE EL ESCORIAL (MADRID), 2 Jul. (EUROPA PRESS) -

El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, ha defendido que "las constituciones son para mantenerlas, no para cambiarlas de cuando en cuando", durante su intervención este miércoles en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), que se celebran en El Escorial.

"La constitución de 1812, la primera constitución del moderno estado democrático. Se reconoce a Dios como autor y supremo legislador de la sociedad y se afirma en su artículo 12 que las antiguas leyes fundamentales de la monarquía podrían llenar debidamente el gran objetivo de promover la gloria, la prosperidad y el bien de toda la nación. Es un lenguaje que no está mal oírlo ahora. Si bien, dice el texto, acompañadas de las oportunas precauciones que aseguren de un modo estable y permanente su entero cumplimiento. Las constituciones son para mantenerlas no para cambiarlas de cuando en cuando", ha afirmado Rouco.

Así lo ha indicado en su conferencia 'La fe cristiana en la España de hoy', que ha impartido en el marco del curso 'Fe cristiana y ateísmo en el siglo XXI', y en la que el cardenal Rouco ha hecho un repaso por las constituciones promulgadas en España y por las relaciones entre el Estado español y la Iglesia católica hasta la actualidad y ha defendido la fe cristiana como elemento "configurador" del país.

"La fe cristiana ha acompañado a España en su nacimiento, devenir y en su constituirse como realidad histórica y además como el elemento espiritual y culturalmente más configurador de su específica personalidad", ha remarcado.

Rouco ha indicado que actualmente en España se observa una "pérdida de la memoria" que se manifiesta "en muchos aspectos de la vida pública y cultural española" y que, a su juicio, "no es ningún buen augurio para configurar el presente y abrir un futuro de esperanza".

En este sentido, ha admitido que hoy "es evidente que muchos españoles no son cristianos" pero ha afirmado que "la inmensa mayoría -casi el 80% según el CIS-- se confiesan cristianos, más definidamente católicos, frente a un 17% de agnósticos y ateos". Este dato, según ha puntualizado Rouco, teniendo en cuenta los casi 6 millones de inmigrantes, alcanza "un valor sociológico evidente".

Sin embargo, sobre la práctica religiosa de los españoles, el cardenal ha indicado que se mueve entre el 20% en los domingos y fiestas de guardar y otro 20% que la han abandonado completamente, que no han vuelto a la Iglesia, que solo han ido "el día que se bautizaron y a lo mejor el día que se mueran también".

En cuanto a la impregnación cristiana en la vida privada de los españoles, el cardenal ha advertido de que existe una "crisis moral del matrimonio y la familia extraordinariamente extendida y arraigada" en cuestionamientos no solo de facto sino de "ideas afirmadas de tal modo que no son conciliables con la doctrina de la fe de la iglesia".

Ante esta situación, ha planteado la elaboración de un informe sobre el estado de la fe en España similar al realizado por el cardenal Joseph Ratzinger en 1964 antes de la Asamblea Extraordinaria del Sínodo de 1965. "Nos sería muy útil pastoralmente, nos ayudaría a reformular con mayor acierto intelectual y cultural el proyecto de los católicos para la España que ha iniciado una nueva etapa de su historia mirando a un futuro no separable del futuro europeo", ha precisado.