7 de marzo de 2021
14 de marzo de 2008

Los taxis no se verían afectados por el veto a coches de más de 11 años al centro porque tienen una media de 5 años

Piden mayor inversión como medio de transporte público

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Agetaxi, Francisco Esteban, aseguró hoy a Europa Press que la medida anunciada por el Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid consistente en prohibir el acceso de vehículos (incluidos los taxis) con más de 11 años de antigüedad en el anillo de la M-30 no afectará "casi" al gremio porque la media de renovación de los vehículos en el sector es de 5 ó 6 años y hay muy pocos taxis con más de 10 años.

"No hay ningún taxi en Madrid que tenga más de 10 años de antigüedad. Son casos muy circunstanciales de taxistas que se van a jubilar o les queda poco tiempo para dejar el coche, pero son los mínimos", señaló.

Esteban calificó de "medida populista" lo anunciado por el departamento dirigido por Ana Botella, y aseguró que ahora que se tiene "la fiebre de lo ecológico", se deberían tener en cuenta más medidas a parte de las relacionadas con los humos.

En este sentido, Agetaxi solicitó a Botella que se ponga de acuerdo con el Área de Movilidad y con su delegado, Pedro Calvo, para cambiar un decreto del Ayuntamiento que establece que los taxis deben tener impresora y entregar el recibo a todos los clientes independientemente de que lo solicite o no, lo que implica gastar papel.

Esteban calculó que diariamente hay 15.000 taxis en la calle, que emiten cerca de 40 recibos por turno. "Esto supone un gasto de miles y miles de rollo de papel al año. Si uno es ecológico, no sólo hay que ver los humos", apuntó.

Según Esteban, la entrega de factura debería ser opcional y sólo debería entregarse a aquellos que lo soliciten, que son una media de 3 por ciento de los usuarios. "No debería ser obligatorio. Eso también sería colaborar con la ecología y la contaminación".

MAYOR INVERSIÓN EN EL SECTOR

Por su parte, el presidente de la Nueva Gremial, José Luis Funes, indicó a Europa Press que todas las medidas que se hagan para reducir la contaminación en la ciudad y mejorar la calidad del medio ambiente son positivas "siempre y cuando los costes del servicio no repercutan en las espaldas de los conductores", tanto por las horas que tengan que trabajar de más como por las subidas de las tarifas.

Funes explicó que si tienen que elevar los precios de las tarifas porque así lo marque el recorrido, acabarán perdiendo competitividad, porque al final todo se vuelve más caro y repercutirá directamente en los viajeros. "Los usuarios son nuestra razón de ser, y si tenemos que subir las tarifas porque a nosotros no salen más caros los recorridos, al final el taxi sale menos económico y acabamos afectados todos", señaló.

El presidente de esta asociación pidió además un mayor nivel de inversión como medio de transporte público. "Al taxi se le tiene que considerar como un medio de transporte público más al igual que los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) o a los de Metro Madrid", apuntó.

A su juicio, si la delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, va a prohibir que entren taxis con más de 11 años en el interior del anillo de la M-30 porque quieren que se utilicen coches más ecológicos como los de hidrógeno, que son más caros, "que aporte más ayudas al sector".

Según Funes, un ejemplo es el BMW Serie 7 de Hidrógeno, "que cuesta casi 6 millones de pesetas", y añadió que para poder pagar un coche así hay que trabajar más horas y "al final los afectados son los conductores".