29 de mayo de 2020
11 de junio de 2008

Vecinos se concentrarán mañana en Barrio del Pilar en solidaridad con un jubilado condenado por destrozar un parquímetro

MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los colectivos vecinales en contra del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) han convocado una concentración para mañana a las 20.00 horas en el número 35 de la calle Sangenjo, en el barrio madrileño del Pilar, para solidarizarse con José Otero, un jubilado de 72 años, tras ser condenado por la Justicia a un año de cárcel y a pagar 4.000 euros por destrozar un parquímetro en 2006.

En la concentración, en la que participará el concejal socialista del Ayuntamiento de Madrid Pedro Zerolo, se proyectará el documental 'SER o no SER, la guerra de los parquímetros', del realizador Manolo González, del que se han realizado copias para cubrir los gastos de los procesos judiciales.

El portavoz de la plataforma antiparquímetros de Carabanchel Alto, Pedro Casas señaló a Europa Press que el condenado, presidente de la asociación Barrio 85. se declaró inocente en todo momento. Igualmente, destacó que no cuenta con ningún tipo de antecedentes, condenas ni faltas, "por lo que previsiblemente no entrará en prisión". Eso sí, además de tener que hacer frente a una multa de 4.000 euros en concepto de reposición de daño, deberá pagar 6 euros al día durante 13 meses por responsabilidad penal.

Casas indicó que otros vecinos, muchos de ellos también jubilados, se encuentran en procesos judiciales en curso muy similares, "mientras que las casos resueltos ya han concluido con la absolución de los acusado".

Los vecinos llevan más de dos años y medio "de lucha permanente" reivindicando el cese de actividad de estos controladores de aparcamiento en el barrio, apuntó el propio Otero a Europa Press, quien señaló que en el barrio del Pilar existen más de 500 parquímetros.

La mayoría de las calles del distrito, en zonas como el Barrio del Pilar, Barrio de los Periodistas o La Paz, están pobladas de parquímetros. Las reivindicaciones de los vecinos son las mismas que las de los habitantes de Carabanchel, que tras múltiples protestas, consiguieron acabar con ellos.

"Los vecinos no nos vamos a dejar intimidar por esta represión. Reiteramos que la extensión de los parquímetros a los barrios populares de la periferia, además de contradecir las promesas de no extenderlo más allá de la M-30, es una medida exclusivamente recaudatoria a costa de los trabajadores para financiar las grandes obras del centro de la ciudad, y por eso nos seguimos oponiendo a la misma", reiteraron los antiparquímetros.