1 de junio de 2020
5 de abril de 2020

Vitalia Home Leganés, con 67 mayores muertos, pide mayor intervención en residencias para evitar nuevos focos

Vitalia Home Leganés, con 67 mayores muertos, pide mayor intervención en residencias para evitar nuevos focos
Centro de Mayores Vitalia ubicado en Leganés donde los militares de la UME están llevando a cabo tareas de desinfección para evitar así la propagación del coronavirus en los centros de mayores, en Madrid (España), a 24 de marzo de 2020. - EDUARDO PARRA - EUROPA PRESS

MADRID, 5 Abr. (EUROPA PRESS) -

La residencia Vitalia Home de Leganés, que ha sufrido la muerte de 67 ancianos desde el inicio de la crisis del coronavirus, 61 de ellos con síntomas de esta enfermedad, ha pedido este domingo a las autoridades una mayor intervención y medicalización en las residencias de mayores para evitar nuevos focos.

El director de Operaciones de Vitalia, Antonio Morales, ha señalado a Europa Press que la intervención de la Comunidad de Madrid solo ha consistido en la llegada de un funcionario, por lo que lo ven insuficiente. "Se trata de un gerente de un centro de salud de la Comunidad, ahora cerrado. Viene dos o tres horas cada día y hay días como hoy que ni viene y en una residencia tan grande como esta es no es suficiente. Nos ha dicho que lo estábamos haciendo bien", ha relatado.

Morales quiere que el Gobierno central y autonómico controle "de verdad" todas las residencias porque ellos están haciendo test de diagnóstico, "que no nos han facilitado ninguna Administración, sino que hemos pagado a laboratorios Quiron", con los que están comprobando que varios empleados sin síntomas son positivos en coronavirus, lo que puede suponer un riesgo.

"Teniendo en cuenta que en toda España hay 200.000 trabajadores en geriátricos y unos 300.000 internos, si no se controla bien podíamos seguir teniendo focos aquí. A las residencias hay que controlarlas porque aquí hay mucha población débil y vulnerable, no sacrificarlas por televisión diciendo que encuentran cadáveres. Son ellas las que han llamado a la UME para que retiraran los cuerpos porque las funerarias no venían", ha explicado este director.

A su juicio, la mayoría de los geriátricos españoles necesitan canales de oxígeno, enfermería, equipos de protección individual reforzados y material homologado.

"NOS HAN DENEGADO AUXILIOS DEL HOSPITAL"

El director de Operaciones de Vitalia Home achaca la elevada mortalidad en la de Leganés, que la agrupación de familiares cifra en 75, a que se trata de una residencia grande, con 266 plazas, y muchas de ellas de grandes dependientes y población muy envejecida.

"Pero el problema ha sido que nos han denegado auxilio desde nuestro hospital de referencia, el Severo Ochoa, porque nos decían que no tenían camas para atenderlos. Desde el 18 de marzo hasta ayer, cuando se ha aliviado la situación en el hospital, no hemos podido derivar a los abuelos al hospital cuando se han puesto muy malitos. Por esto hemos estado buscando camas en hospitales privados. Es que esto al final es una residencia", ha recordado Morales.

Vitalia Home Leganés confirma que hay actualmente unos 25 usuarios hospitalizados y 73 empleados de baja. "Son cifras muy alarmantes. Hubo un día que tuvimos que dar de baja a 24 trabajadores. Ahora hemos contratado a un geriatra, ya tenemos médico todo el día y hemos repuesto a la plantilla de baja casi a su totalidad, pero hay que entender que los trabajadores nuevos son poco eficientes en un principio porque no conocen a los mayores", reconoce.

Tras la realización de test, un total de 174 residentes han quedado aislados en Leganés mientras que los negativos han sido derivados a otro centro que tiene el Grupo en el madrileño barrio de Moratalaz. El Comité de Familiares apunta que 45 mayores han dado negativo desde el 15 de marzo.

Por otro lado, dos trabajadoras sociales se incorporarán mañana lunes para gestionar los teléfonos y dar información a los familiares, además de videollamadas diarias, ya que reconocen que no los atendían en las últimas semanas, tal y como se quejaban.

"Hemos estado sometidos las últimas tres semanas a un estrés como nunca antes hemos conocido. Hemos tenido que decidir entre atender a los mayores o atender al teléfono. Hemos vivido una etapa caótica que nos ha pillado con el pie cambiado. Nunca nos hubiéramos imaginado esto", ha concluido Antonio Morales.

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