27 de septiembre de 2020
9 de agosto de 2020

Un estudio de la UMU evidencia el impacto negativo de la pandemia sobre las explotaciones de pequeños rumiantes

MURCIA, 9 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un estudio desarrollado por profesores de las facultades de Veterinaria y de Economía y Empresa de la Universidad de Murcia (UMU) revela el impacto "a corto plazo" que la pandemia del coronavirus tiene sobre el sector de los pequeños rumiantes en España.

El informe, recogido por la revista Animals, ubicada en el primer cuartil del área de Veterinaria de Journal Citations Report (JCR), es el primero de estas características que se publica en todo el mundo, informaron fuentes de la institución docente en un comunicado.

A pesar de las mínimas posibilidades de que el virus SARS-CoV-2 afecte a estos animales, los resultados evidencian que las medidas adoptadas, principalmente el confinamiento total, han provocado durante los meses de marzo y abril un descenso en los ingresos de las explotaciones de ovino y caprino, que en muchos casos encuentran en la restauración y el turismo del mercado nacional una de las principales salidas comerciales para sus productos.

El estudio, que ha podido realizarse gracias a la ayuda y apoyo de múltiples asociaciones, empresas, cooperativas, técnicos y ganaderos del sector, ha sido coordinado por los profesores Christian de la Fe, del grupo Sanidad de Rumiantes del Departamento de Sanidad Animal, y Bernardino Benito, del Departamento de Economía financiera y Contabilidad, formando parte de la investigación que Irene Vidaurreta realiza en su tesis doctoral.

En referencia al mercado de la leche, y concretamente en el caso del caprino, este efecto era mucho más significativo en abril de 2020, momento en que se produce un sustancial descenso en el precio por litro pagado ese mes a los productores, cuya media se sitúa en torno a 5 céntimos de disminución respecto al mes anterior en las explotaciones estudiadas, si bien se han registrado descensos más importantes en determinados rebaños donde el precio de la leche se ha reducido incluso un 20% respecto al mes anterior.

Se han detectado también diferencias significativas en función del área geográfica estudiada. Contextualizando la investigación, no se puede dejar de lado que el precio de la leche de cabra comenzó el año en el nivel más alto de los últimos cinco, de lo que se deduce que la covid-19 puede haber estropeado un año previsiblemente muy bueno para los productores.

Un punto positivo dentro de la difícil situación surgida ha sido el mantenimiento de los precios en el mercado de la leche ovina, con diferencias entre las áreas estudiadas, si bien son necesarios nuevos trabajos que analicen la evolución de los precios a medio y largo plazo.

No obstante, a nivel particular, el equipo investigador ha evidenciado también situaciones donde se ha interrumpido por completo la recogida de leche en algunas explotaciones ovinas, ocasionando situaciones dramáticas para la supervivencia de algunas ganaderías.

MERCADO DE LA CARNE

En referencia al impacto sobre el mercado de la carne, ha sido muy importante tanto en cabritos como en corderos, con diferencias que han oscilado en torno al 20% del precio percibido por los productores tanto en meses anteriores como respecto a 2019. Los datos analizados evidencian una caída del precio del cordero de entre el 16,8% y el 26,9%.

Los datos de la venta del cabrito, si bien arrojan un descenso medio cercano al 12,5%, no evidencian el impacto real acontecido en muchas ganaderías donde el descenso del precio ha llegado al 40% o incluso se ha interrumpido completamente la recogida de cabritos.

De hecho, el análisis pormenorizado de la actividad registrada en algunos mataderos de ovino y caprino apunta en la misma línea, es decir, hacia un descenso en las actividades muy importante a pesar de un inicio de año muy prometedor.

El equipo investigador ha podido constatar el "enorme esfuerzo" de todos los estamentos del sector para mantener su labor esencial en un momento de crisis sanitaria, buscando nuevos elementos de comercialización y agudizando el ingenio para mantener la actividad en todos los niveles con el menor daño posible para las ganaderías.