11 de diciembre de 2019
  • Martes, 10 de Diciembre
  • 10 de abril de 2008

    Innova.-El Imida investiga el uso de un caldo de cadáveres de animales descompuestos para generar biogás y fertilizante

    La Región genera 1.600 toneladas de cadáveres de cerdo al mes, de los que se podrían obtener más de 48.000 metros cúbicos de biogás

    MURCIA, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

    El equipo de Desarrollo Ganadero del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (Imida) investigará la utilización de un caldo resultante de la descomposición de cadáveres de animales no rumiantes para generar biogás y fertilizante, según informó a Europa Press el director del proyecto, Juan Bautista Lobero.

    Aunque el equipo carece de previsiones concretas, algunos datos sobre biometanización de subproductos de matadero apuntaron que esta técnica puede generar entre 30 y 40 metros cúbicos de biogás --hasta 40.000 litros-- por tonelada de caldo.

    Bautista añadió que la Región de Murcia genera 1.600 toneladas de cadáveres de cerdos al mes, una cifra que, de emplearse en su totalidad, podría generar 48.000 y 64.000 metros cúbicos mensuales de biogás.

    Además, el investigador explicó que su propósito, aparte de obtener biogás, es que la Unión Europea permita mezclarlo con los purines para usarlo como abono de la tierra, un proceso "que es lo que ocurre en la naturaleza, pero consistiría en acelerarlo dentro de una cuba".

    El proyecto, en marcha desde el año 2003, lo realizan un total de diez investigadores del Imida y de la facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia, recibe el nombre de 'Eliminación de cadáveres de animales por hidrolización con bioactivadores', y recibió unos 90.000 euros de financiación de la Comunidad Autónoma.

    En concreto, el equipo investiga en las instalaciones del Centro Integrado de Formación y Experiencias Agrarias (Cifea) de Lorca, la conversión de los cadáveres de animales no rumiantes en caldo orgánico mineral a través de un proceso denominado hidrolización que se lleva a cabo de forma controlada en cubas.

    Así, Bautista explicó que el proceso consiste en introducir los cadáveres de estos animales en unas cubas o depósitos cerrados herméticamente en los que los cadáveres se descomponen y transforman "casi sin coste energético, porque lo hacen las propias bacterias de los animales muertos que lo transforman todo todo en un líquido fácilmente transportable".

    Con este trabajo se evita enterrar el cadáver, "con el consiguiente riesgo de contaminación que se genera si hay muchos restos animales juntos en el mismo sitio", con lo que Bautista reconoció que la técnica "permite ahorrar esa contaminación y transformarla en energía".

    Sin embargo, reconoció que el proyecto "se encuentra todavía en fase de desarrollo", aunque el proceso de hidrolización culminó con éxito y sin problemas para el medio ambiente, "puesto que se realiza dentro de unas cubas herméticamente cerradas con salida al exterior de los gases a través de filtros correspondientes que lo depuran al 100 por ciento".

    Como resultado del proceso, los cadáveres se terminan transformando en un líquido que lleva materia orgánica y mineral. Y es que los restos mortales de animales poseen, como mínimo, el 75 por ciento de agua, lo que facilita su descomposición, destacó.

    "Se descomponen hasta los huesos, y la única parte que cuesta trabajo hidrolizar son los dientes", dijo Bautista, quien explicó que el proceso lleva 45 ó 50 días, un periodo en el que el cadáver "es irreconocible y sólo quedan las partes duras y los huesos, que tardan dos años en desaparecer".

    Para este proceso se emplea "todo tipo de ganado", aunque por prohibición de las autoridades comunitarias "no se pueden realizar experimentaciones con cadáveres de animales rumiantes, como ovejas y vacas, a no ser que se tenga una autorización expresa, por el tema de los priones y la enfermedad de las vacas locas", admitió.

    Así pues, los investigadores utilizaron en sus estudios cerdos, conejos y pollos que mueren en las granjas "por viejos". "Salvo ovejas y cabras, en la Región de Murcia hay muy poco ganado vacuno", y la ganadería "fuerte" es el cerdo seguido de ovejas y cabras, concretó.

    Bautista apuntó que el equipo de investigación tiene previsto un proyecto LIFE en el que participará también el Ayuntamiento de Lorca, en el que queremos hacer la valoración energética de todos estos productos y los que se generan de forma orgánica en la ciudad, para hacer la predicción de biogás.