25 de noviembre de 2020
6 de junio de 2006

18-J.- El notario López Burniol pide al PSC que "diga en público lo que dice en privado"

BARCELONA, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

El notario catalán Juan José López Burniol pidió hoy que el PSC "diga de una vez por todas en público lo que dicen en privado", refiriéndose al debate sobre el Estatut ante unos 60 empresarios del Círculo Ecuestre de Barcelona, buena parte de los cuales aplaudió el comentario.

López Burniol hizo este comentario, que no amplió, tras lamentar que el redactado del Estatut se hizo "de espaldas" a España, "con la misma mentalidad que la información meteorológica de TV3", que sólo refleja el tiempo en el área de Cataluña, Valencia e Islas Baleares.

Por su parte, el filósofo catalán Josep Ramoneda indicó que la unión entre el PSC y el PSOE "nunca se ha cerrado del todo". En este sentido, dijo que el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, "siempre ha puesto en primer lugar la cuota nacionalista" a lo que denominó la "cuota de partido".

López Burniol y Ramoneda coincidieron al criticar la "falta de liderazgo" del presidente de la Generalitat durante la tramitación del Estatut. Ramoneda opinó que afrontó el reto con la "doble debilidad" de haber perdido las elecciones catalanas por número de escaños y de liderar una alianza "difícil".

El filósofo criticó que el Estatut que se votará el 18 de junio en referéndum es "malo en el sentido técnico", por el número de artículos y el estilo de redacción, si bien aseguró que está "fuera de duda" que supone una mejora de la capacidad financiera y competencial de la Generalitat. Por su parte, López Burniol dijo no entender que los nacionalistas catalanas puedan votar 'no' a la propuesta.

Ramoneda protagonizó uno de los momentos más divertidos del acto al dar sus razones por las que votar 'no' al Estatut. Según él, con la victoria del 'no' se podría seguir la lógica catalana de "perder de penalti injusto en el último minuto", se podría "complicarle la vida" al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y se crearía una "situación de conflicto interesante" en Cataluña.