29 de mayo de 2020
23 de enero de 2008

Alberto Navarro afirma que si no hay avances en la cumbre de Lima "habrá que optar por las relaciones bilaterales"

MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

El secretario de Estado para la UE, Alberto Navarro, pidió hoy que en la próxima UE-Iberoamérica, que se celebrará en Lima, "se hable menos y se haga más" y advirtió de que si no se producen avances en las negociaciones multilaterales entre las dos partes "habrá que optar por las relaciones bilaterales y negociar con países de manera individual, como Colombia y Perú". En este punto se mostraron de acuerdo todos los panelistas.

Durante la mesa de debate de la presentación del libro '¿Sirve el diálogo político en la UE y América Latina?' Navarro, que explicó que Iberoamérica "es el único continente que comparte con la UE el mismo catálogo de valores", manifestó que es necesario que se impulsen las negociaciones con la comunidad andina y Centroamérica en Lima.

Entre los contertulios, también se encontraban el ex ministro de Cooperación de Suecia y actual director general de la Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior (FRIDE), Pierre Schori, y José Antonio Sanahuja, director de Cooperación y Desarrollo del Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI).

Aparte de mostrar su punto de vista de cómo deberían enfocar los países participantes la próxima cumbre entre sus representantes, el próximo mayo en Lima, Navarro criticó que desde hace cinco años, la UE ha caído en una "etapa de ensimismamiento". Recalcó que fue precisamente en 2002 cuando finalizó la tercera presidencia de España en la UE y recordó que hasta esa fecha "han sido los mejores 22 años" de las relaciones entre ambos continentes.

Desde 2002 se ha producido un estancamiento en las negociaciones sobre el Mercado Común del Sur (MERCOSUR), que Navarro achaca a la actitud europea y a "las carencias de cohesión social e integración regional" que sufre Iberoamérica. Sanahuja, sin embargo, replicó que se ha debido más a que los países "tenían la vista puesta en la OMC".

Schori, que destacó que el "problema de América Latina es de gobernabilidad" por los altísimos porcentajes de "pobreza y violencia", recomendó que en Lima se debería elaborar "una agenda más concentrada" para poder tratar los temas más en profundidad y atender a los intereses de ambas partes y que hay que tomar medidas atendiendo "a las regiones; a lo concreto, más que a lo continental".

Por su parte, Sanahuja opinó que la cumbre de Lima "va a ser decisiva" y que la UE no se puede permitir el lujo de "convertirse en factor de la crisis de Iberoamérica". Por esta razón la UE debe actuar como "observador" y "adaptarse al nuevo mapa latinoamericano según la posición que vaya adoptando cada país" respecto a las negociaciones.