17 de octubre de 2019
22 de septiembre de 2008

AMPL.-Atentados.- El coche bomba tenía entre 80 y 100 kilos de explosivo y ha dejado un socavón de 1,5 metros

Revilla pide al PNV que "reflexione si tiene que hacer algo más para luchar contra ETA"

SANTANDER/MADRID, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -

El coche bomba que estalló esta madrugada junto al Patronato Militar Virgen del Puerto de Santoña, causando la muerte a un brigada e hiriendo a un subteniente, contenía entre 80 y 100 kilos de explosivo, de características similares al utilizado en los atentados de los últimos días, según aseguró hoy el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, quien explicó que la explosión ha dejado un socavón de metro y medio y diversos daños en la zona.

En declaraciones a los periodistas en el lugar de la explosión, así como en sendas intervenciones en la cadena SER y RNE, recogidas por Europa Press, Revilla señaló que se desplazó a Santoña a las dos de la madrugada sin conocer aún el alcance del atentado o si había heridos y, al llegar, estaban sacando el cuerpo del fallecido.

El presidente cántabro ha estado con la viuda del brigada muerto y con su hijo, que está "estudiando para sargento". La familia, unos "enamorados" de Cantabria, acudían todos los años a la localidad a pasar unos días y ayer, último día de sus vacaciones, habían estado en la playa de Laredo. Hoy mismo tenían previsto regresar a Segovia.

El presidente cántabro consideró "terrible" lo sucedido y subrayó la magnitud de la explosión, que ha desplazado fragmentos del coche bomba a unos 400 metros del lugar de la deflagración y ha roto ventanas también a esa distancia. "Parecía una situación de guerra", apostilló.

Además, advirtió de que podría haber sido aún peor y podría haber "decenas de muertos", ya que, antes de ayer, había en el Patronato unas 300 personas que anoche ya se habían marchado en su mayor parte. La propia viuda del fallecido salvó la vida porque estaba unos metros por detrás de su marido cuando explotó el coche bomba, tal como relató Revilla.

El jefe del Ejecutivo cántabro mostró su indignación por lo sucedido y dijo estar "harto" de escuchar y repetir condenas que parecen "fotocopias", pero que "no dicen la verdad". "Eso es lo que ya no cabe. En estos momentos, son tantas las bombas y los muertos, que hay que decir otras cosas. Hay que ser claros y quitar caretas", sentenció el líder regionalista, que abogó por terminar con el "papelón".

LA "AMBIGÜEDAD" DEL PNV

Y es que, a su juicio, "con ETA no se acaba mientras el PNV no acabe con la ambigüedad" y "no tome una decisión firme de unirse al resto de las fuerzas políticas" para ir contra los terroristas, incluidos los "terroristas de corbata".

Revilla, que no quiso responder a las críticas que le ha dirigido el consejero de Interior vasco, Javier Balza, precisamente a raíz de esas afirmaciones contra el PNV, pidió en cualquier caso que no le interpreten mal y aclaró que no duda de que el PNV y el Gobierno vasco "no quieran acabar con la banda terrorista", pero insistió en que en estos momentos hay que tener unas "posiciones muy sólidas".

En este sentido, ha pedido al PNV que "reflexione sobre si tiene que hacer algo mas para luchar contra ETA". "Se puede hacer más para acabar con ETA", recalcó el presidente cántabro, quien reclamó una "participación activa" del lehendakari, Juan José Ibarretxe, en la lucha contra el terrorismo. "El principal objetivo ahora mismo debe ser el final de ETA", un problema que "sufren más los vecinos de País Vasco", sentenció.

El líder regionalista reiteró que en ETA, "como en cualquier organización mafiosa", hay "dos caras, dos ETA's: los psicópatas que ponen las bombas" y contra los cuales hay que actuar con las fuerzas policiales y el "endurecimiento de penas"; y "la ETA que se sienta en los ayuntamientos y en el Parlamento vasco" y que, gracias a "la unidad" de los dos grandes partidos se ha ilegalizado "por fin".

Sin embargo, lamentó que ahora que los españoles se han "armado" para acabar con los terroristas se encuentran "con una dificultad enorme" porque el PNV "cuestiona" esas decisiones.

Según Revilla, no se puede acabar con ETA "cuando el partido hegemónico" en Euskadi, el PNV, "no abandone la ambigüedad de hacer órdagos al Estado y cuestionar todas las decisiones judiciales de ilegalización", pese a que "saben perfectamente que tan etarras son los que han puesto las bombas como los que están en el Parlamento, como lo era Josu Ternera cuando estaba sentado en los bancos al lado del lehendakari".

Para el presidente cántabro, no se puede "discrepar" cuando el Tribunal Supremo y el Constitucional "dicen que hay dos ETA's". "Un representante del Estado tiene que acatar las decisiones judiciales, sobre todo en una materia tan clara y contundente como ésta. O es que algún español duda que toda la cobertura de HB es la ETA de las ruedas de prensa. Como en la droga, si sólo persiguiéramos a los que están con la droga en la calle y no a los que están en los despachos, no se acabaría nunca", agregó.

"ETA es los que han puesto las bombas y toda la cobertura política de los hombres que dan ruedas de prensa y que el Tribunal Supremo y el Constitucional los han señalado con el dedo. Ante eso, el PNV tiene que arrimar el hombro y decir: 'a por ellos' también", concluyó.