3 de abril de 2020
17 de agosto de 2008

Atentado.- ETA mantiene su 'campaña de verano' en Málaga con tres bombas de escasa potencia que no han provocado heridos

MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

ETA mantiene su 'campaña de verano' con los tres artefactos que ha colocado hoy en diferentes puntos de Málaga, después de las bombas que hizo explotar el pasado mes de julio en Cantabria y en Torremolinos, también en Málaga.

Los tres artefactos de hoy eran de escasa potencia y no provocaron heridos, ya que una llamada anónima en nombre de ETA avisó esta mañana de su colocación, lo que permitió a las Fuerzas de Seguridad del Estado desalojar las zonas donde estaban situadas las bombas.

De los tres artefactos, dos llegaron a explotar y el tercero fue desactivado por efectivos del equipo de Técnicos de Desactivación de Explosivos (Tedax).

En concreto, un primer artefacto explotó sobre las 13.00 horas en la playa de Guadalmar, en las inmediaciones del hotel Tryp Guadalmar. Sobre las 15.00 horas explotó otro en Puerto Marina, en el término municipal de Benalmádena, en concreto, en el puerto deportivo. En ambos casos no se produjeron daños personales.

El tercer artefacto explosivo fue localizado y desactivado por los artificieros. Estaba situado bajo un puente de la A-7, a la altura de la desembocadura del Guadalhorce, según indicaron fuentes policiales.

ESTRUCTURA DE ETA EN ANDALUCÍA.

Las explosiones de hoy suceden a la que se produjo el pasado 29 de julio junto a un hotel de Torremolinos, en la que, a diferencia de hoy, no hubo aviso. No obstante, al igual que hoy, se trató de un explosivo de escasa potencia que no provocó heridos.

Además, aquella noche de julio fueron localizados cerca de Torremolinos una pistola y algunos materiales para fabricar bombas, aunque el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que no había datos para concluir que la banda terrorista tenga una estructura en Andalucía.

ETA mantiene su campaña en al costa de Málaga después de haber iniciado los atentados contra zonas turísticas en julio en Cantabria. El pasado 20 de julio, la banda terrorista colocaba artefactos explosivos las villas turísticas de Laredo y Noja, que sólo provocaron daños materiales de escasa consideración.

Previamente, la banda terrorista hizo estallar el 4 de julio una bomba contra un repetidor del Gobierno vasco en Elguea (Álava), casi un mes después de haber atacado la rotativa del diario 'El Correo', el 8 de junio.

ANTECEDENTES MALAGUEÑOS.

La banda asesina ha retomado este año los atentados contra puntos turísticos del país en la temporada más fuerte de vacaciones, una campaña que no llevaba a cabo desde el año 2003, cuando atentó contra hoteles en Benidorm y Alicante y dejó a 13 personas heridas.

La misma costa malagueña que hoy es el objetivo de los terroristas lo fue también en los veranos de 2001 y en 2002. En el primero de estos años, ETA hizo estallar un coche cargado con más de 50 kilos de explosivo en el aparcamiento de la terminal de llegadas del aeropuerto de Málaga, que quedó destrozado.

En aquel año, además, la campaña continuó en Tarragona, con la colocación de un coche bomba frente a un hotel de Salou, cuya explosión dejó 13 heridos leves. El aeropuerto de Barajas también fue objetivo de ETA el 27 de agosto, con una bomba que no dejó daños personales, pero sí a más de 100 coches.

En 2002, la banda terrorista colocó dos coches bombas en Fuengirola y Marbella que dejaron ocho personas con diferentes heridas. Un día después, el objetivo era Santander, donde un coche bomba dejó herido a un policía nacional.

ATENTADO EN SANTA POLA.

En 2003, ETA inició su campaña estival el 22 de julio con dos atentados contra hoteles de Benidorm y Alicante (Comunidad Valenciana), que dejaron un total de 13 heridos. Cinco días después, los terroristas hicieron estallar un coche bomba en el aeropuerto de nuevo de Santander, que sólo provocó daños materiales.

El peor de los atentados de ese verano de 2003 tuvo lugar el 4 de agosto, cuando un hombre de 57 años y una niña e seis murieron en la explosión de un coche bomba frente al cuartel de la Guardia Civil en Santa Pola (Alicante), que dejó también decenas de heridos. Cinco días después, una bomba estalló en una hamburguesería de Torrevieja, también en Alicante, sin provocar daños personales.