17 de octubre de 2019
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  • 14 de marzo de 2008

    Cámara vasca aprueba, con el apoyo de EHAK, tramitar la propuesta para que el pleno decida sobre la disolución de grupos

    PSE avisa de que "no se puede estar en una manifestación en Mondragón contra ETA y defendiendo en el Parlamento a su entramado político"

    VITORIA, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

    El Parlamento vasco aprobó hoy, con el apoyo del PNV, EA, EB, Aralar y EHAK, y el rechazo del PSE y el PP, la toma en consideración de una proposición de ley para cambiar el reglamento de la Cámara, de forma que se faculte al pleno para decidir sobre la disolución de grupos parlamentarios. El texto, según reconocieron sus impulsores, se plantea en previsión de que una posible suspensión judicial del grupo de EHAK pueda crear un nuevo 'caso Atutxa', en el que la Mesa de la Cámara fue condenada por no suspender el grupo de SA tras la disolución de Batasuna.

    La toma en consideración de la propuesta por el pleno del Parlamento fue propiciada por el apoyo de EHAK, puesto que los grupos proponentes (PNV, EA, EB) y Aralar suman 33 parlamentarios, los mismos que socialistas y populares, que se opusieron al mismo. El debate definitivo de la proposición deberá producirse en un próximo pleno tras el pertinente recorrido parlamentario.

    A pesar de este respaldo inicial, el grupo de la izquierda abertzale anunció que presentará enmiendas en el próximo debate, por lo que no está garantizado su apoyo definitivo. La presentación de la propuesta se produjo tras el inicio del proceso para la ilegalización de EHAK y ANV, actualmente suspendidos de actividades por la Audiencia Nacional.

    El parlamentario del PNV José Antonio Rubalkaba se refirió a la condena del Tribunal Supremo a los miembros de la anterior Mesa del Parlamento, Juan María Atutxa, Gorka Knörr y Kontxi Bilbao, por no disolver el grupo de Sozialista Abertzaleak tras la ilegalización de Batasuna.

    Según explicó, tras dicha condena y con el inicio del proceso de ilegalización de ANV y EHAK, "ahora nos encontramos, otra vez, con la rueda encima", algo que, según se señala en el texto de la propuesta, se trata de evitar con esta modificación reglamentaria.

    Además, y en respuesta a las críticas de socialistas y populares a la postura de su partido, reivindicó "el carácter democrático" del PNV, del que destacó que, "con la misma firmeza que condena los

    asesinatos, defiende la independencia de este Parlamento".

    LOS QUE NO RECHAZAN EL TERRORISMO

    El portavoz parlamentario del PSE, José Antonio Pastor, denunció que, con esta iniciativa, los partidos del tripartito tratan de "proteger a quienes todavía hoy son incapaces de rechazar el terrorismo de ETA" y a quienes "siguen mudos" ante el reciente asesinato de Isaías Carrasco en Mondragón (Gipuzkoa).

    "No se puede estar en misa y repicando. No se puede estar manifestándose en las calles de Mondragón contra ETA, y defendiendo en el Parlamento a quienes constituyen el entramado político de ETA", añadió.

    "REBELION"

    Además, criticó la intención de facultar al pleno para disolver grupos parlamentarios por considear que eso supondría "un acto de rebelión y desobediencia al Poder Judicial, que es el competente para decidir" sobre este tema. También consideró que la medida "abre la puerta a que una mayoría parlamentaria pueda disolver un grupo por la sencilla razón de que incomoda al Gobierno de turno".

    En la misma línea que el PSE, el portavoz parlamentario del PP, Leopoldo Barreda, aseguró que la disolución de un grupo tan sólo puede ser decretada por la Justicia, a la que recordó que "todos estamos sometidos".

    Por ese motivo, consideró que, con esta iniciativa, "no se trata de cubrir una laguna" del reglamento, que en la actualidad no faculta a ninguno de sus órganos para disolver un grupo, sino "poner obstáculos a la actuación de la Justicia" y de "trasladar" al pleno la responsabilidad en la que podría incluir la Mesa en caso de que se repita una situación similar a la del 'caso Atutxa'.

    "VISION TOTALITARISTA"

    Consideró que, tras la propuesta, subyace "una visión totalitarista del parlamentarismo", puesto que una mayoría del pleno podría disolver un grupo por el hecho de resultarle "molesto", lo que calificó de "aberración". "Hicieron una chapuza en el'caso Atutxa' y ahora quieren hacer otra", reprochó a las formaciones que sustentan el Gobierno.

    La portavoz parlamentaria de EHAK, Nekane Erauskin, explicó que, a pesar de votar a favor de la toma en consideración del texto, su grupo presentará enmiendas durante la tramitación parlamentaria de la iniciativa.

    Según dijo, la proposición del tripartito y Aralar no trata de "amparar a todos los parlamentarios", sino únicamente de "proteger a los suyos". También denunció el intento del Ejecutivo central de "dejar fuera del mapa político a los izquierdistas e independentistas".

    "RESPONSABILIDAD GRAVOSA"

    Desde EA, Unai Ziarreta defendió el cambio planteado por la conveniencia de que "una responsabilidad tan gravosa" como la disolución de un grupo deba ser asumida por el pleno y por mayoría absoluta. Además, señaló que la condena de la anterior Mesa supone "un nuevo ataque a nuestras instituciones".

    Por parte de EB, Oskar Matute aseguró que la medida que propugna el tripartito y Aralar no trata de "eludir" la responsabilidad sobre la disolución de un grupo, sino "asumirla" por el máximo órgano de representación de la Cámara.

    La parlamentaria de Aralar, Aintzane Ezenarro, explicó que este cambio de reglamento responde a "un supuesto que se ha producido y que es muy posible que se vuelva a producir". "No ocultamos que lo que se pertende es que el Poder Judicial no se entrometa en el Legislativo", explicó.