29 de noviembre de 2020
9 de junio de 2006

Condenan al único acusado de la muerte de Sara Alonso a 13 años de prisión por un delito de homicidio

Los familiares y amigos de la joven fallecida consideran que "no se ha hecho justicia"

VIGO, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Tribunal de la Sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha condenado a Marcos Antonio da Silva Santos, el único acusado por la muerte de la joven Sara Alonso, a una pena de 13 años de prisión por un delito de homicidio, mientras que lo absuelve de los de asesinato, violación y detención ilegal, que le imputaban la Fiscalía y la acusación particular.

Según la sentencia que se hizo pública hoy, a la que tuvo acceso Europa Press, el acusado deberá cumplir 13 años de cárcel y abonar a la madre de Sara Alonso una indemnización de 65.000 euros, además de pagar un tercio de las costas procesales. El Tribunal lo considera autor de un delito de homicidio, por ejecutar de forma "directa, material y voluntaria" los hechos y señala que "actuó con ánimo o intención de dar muerte".

Sin embargo, la Audiencia no consideró los agravantes de alevosía y ensañamiento, porque no se pudo probar que Sara Alonso estuviera en una situación de indefensión cuando fue atacada, y tampoco quedó probado que el culpable "persiguiera la crueldad, los males innecesarios y el dolor". Asimismo, tampoco se contempla el delito de detención ilegal, ya que , según la sentencia, "no hay pruebas" de que la chica hubiera sido obligada a acompañar a Marcos a su casa.

Por otra parte, el Tribunal ha absuelto al acusado del delito de agresión sexual (violación) ya que, aunque se halló semen en la ropa interior de la chica cuando se encontró su cadáver, lo cual confirma que hubo una relación sexual, "no hay pruebas de la naturaleza o contenido de dicha relación".

La Fiscalía solicitaba para el acusado una pena de 30 años de prisión por un delito de violación y otro de asesinato, mientras que la acusación particular elevaba la petición a 46 años, y añadía el delito de detención ilegal. Por su parte, la defensa solicitaba la libre absolución, así como el sobreseimiento de la causa.

HECHOS PROBADOS

La Sección quinta de la Audiencia Provincial, presidida por el magistrado Juan Manuel Lojo, considera probado que, en la madrugada del 18 de septiembre de 2004, la víctima y el acusado salieron juntos de un pub de Vigo, dirigiéndose al domicilio de éste, en la calle María Berdiales, donde mantuvieron una relación sexual "cuya naturaleza y contenido se desconoce".

A continuación, según la sentencia, Marcos da Silva propinó a Sara dos golpes en la cabeza, uno de los cuales le rompió parte de la mandíbula y el otro le produjo una cizalladura en la base del cráneo, que le provocó la muerte. Después, ató el cuerpo de la chica con los cordones de unos zapatos y un asa de una bolsa, y ocultó el cuerpo en su domicilio.

Al día siguiente, usando un carrito de compra para mover el cadáver y con un vehículo prestado, trasladó el cuerpo a una finca deshabitada de la zona de Canido, donde lo tapó con una lona y lo abandonó, y fue encontrado casualmente por el dueño del terreno tres semanas después, en avanzado estado de descomposición.

Asimismo, la sentencia refleja algunas de las contradicciones en las que incurrió el acusado durante el proceso de instrucción, en el que llegó a cambiar varias veces su versión de los hechos, y califica de "inverosímiles" algunas de las explicaciones que Marcos Antonio da Silva dio para justificar el hallazgo de sangre de Sara en su casa o el semen en el tanga de la chica.

En vista de las pruebas periciales, el Tribunal también descartó que la muerte de la joven camarera pudiera haberse producido de forma accidental, y advirtió de que no se puede demostrar que haya habido un mecanismo de asfixia previo al golpe que le causó la muerte.

REACCIÓN DE FAMILIARES Y AMIGOS

El tío de Sara, José Alonso, declaró a Europa Press, tras conocer el contenido de la sentencia, que la pena impuesta al único acusado "no es suficiente", y se preguntó por qué se rebajó la consideración del delito de asesinato a homicidio. "Casi nos obligan a tomar la justicia por nuestra mano", aseveró.

Según José Alonso, "no se ha hecho justicia" y lamentó que, con la pena impuesta a Marcos da Silva, "en un par de años estará en la calle". Además, lamentó que si alguien comete un asesinato y el cadáver pasa tres semanas a la intemperie, se pierden pruebas y, "en vez de un asesinato, se convierte en un delito".

Por su parte, María Santos, vecina de Sara Alonso y portavoz de sus allegados, calificó de "vergonzosa" la sentencia, y achacó la rebaja en la pena a la forma en la que se desarrolló el juicio, con unos testigos "con poca credibilidad".

Santos admitió que, al principio del proceso judicial y con las pruebas "tan concluyentes", estaba "convencida" de que se le impondría al acusado la pena máxima que solicitaba la acusación particular. Sin embargo, y tras conocer la sentencia, María Santos la consideró insuficiente, al tiempo que señaló que "una muerte no se paga con 13 años de cárcel".

Además, José Antonio Rodríguez, presidente de la Asociación de Familiares y Amigos de Víctimas de Delitos Violentos, lamentó que el Tribunal hubiese dictado una sentencia "demasiado suave", y aseguró que "no es razonable" que se hubiera absuelto al acusado de los delitos de detención ilegal y agresión sexual.

Los miembros de la asociación se reunirán en las próximas horas y no descartan convocar algún acto de protesta contra esta decisión judicial, que calificaron de "nefasta".