17 de febrero de 2020
27 de septiembre de 2008

Congreso PSPV.- Blanco dice que el cónclave es un "punto final" y emplaza a Puig a ser responsable de que acabe bien

Asegura no entender que en la Comunitat se promueva una "insumisión" a EpC y cree que quienes lo hacen son "patriotas de pacotilla"

VALENCIA, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

El vicesecretario del PSOE, José Blanco, aseguró hoy que el XI Congreso Nacional del PSPV, en el que resultó elegido el alcalde de Alaquàs, Jorge Alarte, como nuevo secretario general de los socialistas valencianos, supone un "punto final" y emplazó al otro candidato a liderar la formación, el primer edil de Morella, Joaquim Puig, que obtuvo 20 votos menos, a tener la "responsabilidad" de que el cónclave termine "bien" y recordó para ello lo sucedido en el 35 Congreso Federal en el que resultó elegido José Luis Rodríguez Zapatero frente a José Bono.

"Se acabaron las bromas, los experimentos", manifestó y consideró que en el PSPV no se necesita una "revolución silenciosa" --en referencia a las declaraciones realizadas ayer por Puig cuando anunció su candidatura junto con el director de la Fundación Jaime Vera, Francesc Romeu-- sino un "cambio tranquilo y seguro que dé confianza" a quienes quieren ver en los socialistas un partido que dé respuestas "del siglo XXI y no del XX".

El vicesecretario general del PSOE se dirigió a Puig, quien perdió en la votación por 20 apoyos frente a Alarte, a quien le trasladó que tienen "una enorme responsabilidad para que este congreso acabe bien" y por ello le emplazó "a que aceptes esa responsabilidad" que es "la misma que tuvo Pepe Bono en el 35 congreso, dándole autonomía plena a Rodríguez Zapatero para que hiciera el mejor equipo para ganar las elecciones".

"La misma responsabilidad", le exigió porque "tiene que ser un congreso para que los socialistas ganemos el futuro" de la Comunitat ante lo que consideró que está siendo "un congreso de cambio que es lo que necesita esta tierra" y para ganar la presidencia de la Generalitat en 2011. Por ello, insistió en que comienza una nueva etapa en la que se debe "mirar adelante" y no "atrás" y conectar con la realidad social del siglo XXI sin recetas "del pasado" sino nuevas".

Criticó que "algunos decían que era congreso de confrontación porque la gente ejercía el derecho democrático de poder votar y decidir entre buenos candidatos", lo que contrapuso al Congreso Nacional del PP, celebrado también en Valencia, y donde el presidente de la formación, Mariano Rajoy, "se empeñó en que nadie pudiera tener avales para que la gente pudiera ejercer su derecho democrático de elegir el mejor". "Al PP le pasó que eligió al de siempre y perderá las elecciones", manifestó.

AUTONOMÍA VALENCIANA

Blanco destacó que los 549 delegados han ejercido su voto "desde vuestra autonomía y capacidad para elegir al mejor secretario general para el PSPV en esta comunidad" e hizo hincapié en la autonomía que ha tenido la federación valenciana "desde que esta dirección federal está al frente de sus responsabilidades".

"A veces me preguntaban por qué esta federación tenía demasiada autonomía cuando las cosas veíamos que no iban demasiado bien. Hemos respetado siempre la voluntad de los compañeros y la seguimos respetando", manifestó, y añadió: "por eso os digo que aquí hay un punto y final y la dirección federal del partido y es lo que os pido a todos vosotros, tiene que estar detrás de Jorge Alarte hasta que ganemos las elecciones en 2011".

En esta línea, insistió en que tras hacer en el cónclave "autocrítica" y elegir a un nuevo secretario general, comienza el "trabajo de verdad" que es "interiorizar que no estamos tan mal" ya que el PSPV es un "partido fuerte" aunque "algunos quieran que sea un partido marginal". En esta línea, defendió que el Gobierno de España ha realizado más inversiones que nunca para garantizar que el AVE llegue a la Comunitat en 2011; que los socialistas gobiernan muchos Ayuntamientos; tienen más de 2.000 concejales y "decenas" diputados, senadores y más de 26.000 militantes, y en las pasadas elecciones recibieron el apoyo de 1.200.000 ciudadanos.

Ahora, dijo, "muchos más" esperan "algo nuevo y distinto" y "debemos darles las razones para que nos voten". "Es el momento de cambiar la resignación por la esperanza y las excusas por la ambición de ganar, legítima y saludable" con el fin de "cambiar las formas de vida de mucha gente que quiere un gobierno nuevo y diferente en la Comunitat".

Para Blanco, los requisitos son generar las expectativas; ser "visibles" en las acciones políticas para ser "creíbles" y ser "preferibles". En su opinión, en esta jornada se ha dado "un primer paso". El vicesecretario general del PSOE afirmó que la Generalitat no surgió ni tiene como función "hacer oposición" al Gobierno de España sino que debe "servir a los ciudadanos" y no actuar por motivos "motivos espúreos".

"TRADUCCIÓN SIMULTÁNEA"

En este punto, criticó la forma de actuar del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, que "cuando las cosas salen bien, sale en las fotos" y cuando van "mal, agacha la cabeza y culpa" al Gobierno central. Según Blanco, en estos momentos, el ejecutivo autonómico tiene el liderazgo en fracaso escolar; en destrucción de empleo; es el último en la aplicación de la Dependencia.

"La Comunitat no fue creada para estar a al cola de lo bueno y a la cabeza de lo malo", y consideró que "seguramente", Camps necesita una "traducción simultánea para comprender el ridículo de sus políticas y de lo que hace con Educación para la Ciudadanía (EpC)", que en esta autonomía se debe impartir en inglés.

Al respecto, aseguró comprender que un partido pueda estar en contra de una ley, pero afirmó no entender que se promueva una "insumisión" y consideró que quienes hacen eso son "patriotas de pacotilla y hojalata". Asimismo, manifestó que podrían explicar "por qué es mejor que se obligue a estudiar el catecismo en lugar de la Constitución Española".

Blanco, que afirmó que los medios de comunicación "no hablarán bien de este congreso en la Comunitat", "desde luego no lo hará Canal 9", pidió al PP que se deje de "demagogia" porque "no puede decir que quiere más dinero para educación, o sanidad y oponerse a la reforma del sistema de financiación" puesto que ambas cosas son "incompatibles".

En esta línea, lamentó que la Generalitat, que es líder en "despilfarro", reclame dinero al Gobierno central para "hacer frente a su agujero" cuando 25.000 alumnos estudian en barracones existen menos camas hospitalarias.