21 de enero de 2021
11 de diciembre de 2007

El Congreso refleja las distancias entre partidos en política antiterrorista al rechazar la última propuesta del PP

Los 'populares' vuelven a quedarse solos y los demás critican sus propuestas, cada uno alegando motivos diferentes

MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Pleno del Congreso, con los votos del PSOE y todas las minorías, volvió a rechazar hoy una propuesta del PP de política antiterrorista, en esta ocasión un compendio con el que se pedía la no prescripción de los delitos de terrorismo, la ilegalización de ANV y el PCTV, y la revocación de la resolución de 2005 que abría la puerta a un posible diálogo con ETA condicionado al fin de la violencia.

La unidad de los demócratas que pareció vislumbrarse tras el asesinato de dos guardias civiles en Capbreton, al sur de Francia, se difuminó esta tarde en el Pleno del Congreso. El PP abogó por la unidad, pero sobre la base de su idea de "la derrota de ETA", y los demás acusaron a los 'populares' de utilizar la política antiterrorista con fines electorales y criticaron, cada uno con sus motivos, las condiciones que la iniciativa ponía sobre la mesa.

Al defender su propuesta, el portavoz de Justicia del Grupo Popular, Ignacio Astarloa, ya señaló que "la derrota de ETA", la frase con la que el PP remarca su política antiterrorista, no es "un eslogan vacío de contenido", sino que es "lo contrario a negociar con ETA".

PP: "CIERREN LA PUERTA A LA NEGOCIACION"

Según explicó, su objetivo es la unidad, pero orientada a esa derrota de ETA, lo que exige "medidas llenas de contenido", como dejar claro que no se va a "negociar nunca" con los terroristas, que éstos no pueden ser alcaldes ni concejales, ni financiarse con fondos públicos, y que la aplicación de la ley debe ser implacable, cerrando cualquier espacio de impunidad. "Con diálogo no hay derrota, mientras que sin diálogo la derrota es segura", resumió.

A su juicio, ir a las elecciones de marzo sin revocar la moción de 2005 y "con el Congreso manteniendo la puerta abierta al diálogo con ETA" es "el peor balance imaginable de esta legislatura y una quiebra sustancial de lo que han sido 30 años de democracia".

Astarloa insistió en que hoy es "la última ocasión de esta legislatura para que los terroristas reciban un mensaje inequívoco sobre lo que les espera, un mensaje bien distinto al que han escuchado esta legislatura". "Cierren para siempre la puerta de la negociación con ETA --enfatizó--. Es la hora de que poner final sensato a esta legislatura tan poco sensata".

PSOE: TRACA FINAL A CUATRO AÑOS DE DESLEALTAD.

Desde el PSOE, Juan Luis Rascón tachó de "ocurrencia" y de "desmesura" la no prescripción de los delitos de terrorismo y afirmó que, con esta "traca final", el PP ha puesto de manifiesto su utilización de la política antiterrorista para combatir al Gobierno.

En su opinión, el PP ha demostrado en estos años una "deslealtad al Gobierno a manos llenas", una "desconfianza permanente a raudales en el Estado de Derecho" y "nada de nada" de unidad. "Es el peor servicio --enfatizó--. Esperemos que los ciudadanos les den un revolcón".

Por parte de IU-ICV, su presidente, Gaspar Llamazares, censuró que los 'populares' hayan pasado "de las musas de la unidad al teatro del oportunismo" con una iniciativa "inquisitorial" y "plus ultra" destinada, en su opinión, a "pasar factura política" al Gobierno, a la izquierda y a los nacionalistas.

Llamazares cree que el PP "sólo aporta ruido" a la furia de ETA y avisó de que "hay que luchar contra ETA sin atajos, sin precipitación, pero, sobre todo, sin oportunismos". "Ése es el mejor homenaje que podemos hacer a los guardias Centeno y Trapero" (últimas víctimas de ETA), concluyó.

"ERRE QUE ERRE, POR ENÉSIMA VEZ"

Josep Maria Guinart, de CiU, se quejó de que el PP vuelva "por enésima vez, erre que erre", en su "obsesiva estrategia" de utilización de la política antiterrorista, cuando, según explicó, hay propuestas, como la no prescripción de los delitos de terrorismo, que los nacionalistas podrían discutir si se planteasen por los cauces adecuados. "No estamos en desacuerdo tanto con el fondo como con la forma", apostilló.

Las demás minorías coincidieron en criticar la iniciativa del PP, pero pusieron de manifiesto sus reparos a la Ley de Partidos Políticos, que posibilitó la ilegalización de Batasuna y a la que el PP se acoge para pedir que se actúe contra el PCTV y ANV.

Así, la diputada del PNV Margarita Uría realizó una prolija explicación jurídica contra la imprescriptibilidad de los delitos de terrorismo y recordó que su formación siempre se ha mostrado contraria a la Ley de Partidos al considerar que debe existir un "margen de actuación" para determinadas organizaciones políticas.

Georgina Oliva, de ERC, reiteró su rechazo a esa ley y defendió el diálogo como "esperanza" para la paz, a la vez que descalificó la no prescripción de los delitos de terrorismo por "absolutamente desproporcionada". "En un solo texto nos traen todos sus fantasmas de la legislatura --resumió--. Dejen de hacer el ridículo".

Por parte del Grupo Mixto, tanto Begoña Lasagabaster (Eusko Alkartasduna) como Francisco Rodríguez (BNG) pusieron de manifiesto su oposición a la Ley de Partidos y rechazaron que se cierren todas las puertas al diálogo sin violencia. "Nada en política se dice con una última palabra, por muy contundente o muy emocional que sea", comentó Rodríguez. "Para el PP, sólo hay unidad si los demás nos plegamos a sus postulados", remachó Lasagabaster.

QUEDA EL RECUERDO DE LA CONCENTRACIÓN UNITARIA.

Tras la votación, el portavoz socialista en el Congreso, Diego López Garrido, fue preguntado por la imagen de división que vuelve a trasladarse a la sociedad y contestó que "es más importante" la unidad que todas las fuerzas políticas mostraron el pasado día 4 en la concentración de condena tras el último atentado de ETA.

Garantizó que el PSOE "seguirá trabajando por la unidad" pese a que el PP "siga presentando" iniciativas parlamentarias como la de hoy. "Lo que erosiona la verdadera unidad es usar el terrorismo políticamente, partidariamente", apuntó López Garrido, quien pidió a los 'populares "que abandonen esta vía".