6 de abril de 2020
23 de enero de 2008

Congreso de Víctimas pide en su manifiesto incluir el terrorismo en la jurisdicción de la Corte Penal Internacional

Múgica reivindica una memoria colectiva de las víctimas "alejada de protagonismos individuales y manipulaciones interesadas"

MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

El IV Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo concluyó hoy con la lectura del manifiesto final en el que se demanda a los gobiernos que promuevan y apoyen que la inclusión del terrorismo dentro de los delitos de la jurisdicción de la Corte Penal Internacional.

La propuesta, que fue leída en castellano, inglés y francés, ha recibido el respaldo de la Fundación de Víctimas del Terrorismo (FVT), la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco (COVITE), la Fundación Miguel Ángel Blanco, la Fundación Gregorio Ordóñez, la Asociación de Ayuda a Víctimas del 11-M o la Fundación de Víctimas Visibles de Colombia.

Esta petición se agregará al punto quinto de la citada resolución, aprobada en el I Congreso, que se celebró en Madrid, y que se ha venido ratificando en las posteriores ediciones que tuvieron lugar en Bogotá (2005) y en Valencia (2006). La próxima cita tendrá lugar en Bogotá el próximo año.

La ceremonia de clausura contó con la intervención de Cayetano González, director del Observatorio de Víctimas del Terrorismo de la Universidad CEU San Pablo, organizadora de este encuentro junto con la Fundación de Víctimas del Terrorismo, y la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid.

13 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ORDÓÑEZ.

Pero en el acto también participaron el presidente de Colombia, Álvaro Uribe; periodistas, como Carlos Herrera o Isabel San Sebastián; deportistas, como Manolo Santana o Teresa Zabell, así como el ex fiscal jefe de la Audiencia Nacional Eduardo Fungairiño; la alcaldesa de Lizarza, Regina Otaola, el hijo del ex presidente Adolfo Suárez, o Ana Iríbar, viuda de Gregorio Ordóñez.

Precisamente uno de los momentos más emotivos de esta ceremonia fueron las palabras pronunciadas por Iríbar, ya que precisamente hoy se cumplen trece años del asesinato de su marido a manos de ETA. Entre los aplausos del público, Iríbar recordó el día en el que decidió "dar un nuevo sentido" a su vida después de la muerte de Ordóñez, aceptar su condición de víctima y "buscar respuestas".

Así, reivindicó la importancia de las víctimas y de su lucha, "a pesar de políticas adversas, la soledad, la incomprensión de muchos, el cansancio y el dolor". "Hoy me siento en casa entre todas las víctimas. Trece años después sigo recordando a Gregorio, pero sé que no estoy sola", subrayó. También subió a la tribuna la alcaldesa de Lizarza, Regina Otaola, quien aprovechó la oportunidad para agradecer a las víctimas del terrorismo su ejemplo, algo que, según subrayó, ha hecho "más fuertes" a todos los que "padecen la falta de libertad en el País Vasco" sin haber sufrido de manera directa un atentado ni haber perdido a un familiar.

EL PAÍS VASCO DEBE MUCHÍSIMO A LAS VÍCTIMAS.

Otaola alabó que las víctimas hayan respetado en todo momento el Estado de Derecho "a pesar de las injusticias cometidas" con ellas históricamente y que, a su juicio, ha seguido cometiendo el Gobierno socialista. En su opinión, las víctimas encarnan "la esencia de la democracia", por lo que defendió que "cada rincón del País Vasco y cada ciudadano" les debe "muchísimo".

Asimismo, el consejero de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, tomó la palabra para reprochar al Gobierno su ausencia en este encuentro, para criticar su política antiterrorista y para recordar a las dos últimas víctimas de ETA, los guardias civiles Fernando Trapero y Raúl Centeno, así como a Gregorio Ordóñez en el 13 aniversario de su muerte.

Pero también aprovechó para asegurar a los más de 400 asistentes a este congreso que siempre podrán contar con el apoyo "más firme" de la Comunidad de Madrid, "que ha hecho suya la dignidad y la memoria de las víctimas".

REIVINDICACIÓN DEL PAPEL DE LAS VÍCTIMAS

Tras su intervención, fue el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, quien clausuró oficialmente esta cuarta edición del congreso. Durante su discurso, Múgica abogó por "mantener viva" la "antorcha" de la memoria de las víctimas y reivindicó "la elaboración de un recuerdo fértil y una memoria colectiva alejada de protagonismos individuales y más allá de manipulaciones interesadas, vengan de donde vengan". Múgica, que recordó el asesinato de su hermano Fernando, insitió en que la presencia "permanente" de las víctimas" y la memoria de la que son depositarias es "la mejor estrategia" para que "la bestia busque su escondite y habite su morada".