16 de septiembre de 2019
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  • 24 de febrero de 2008

    Córdoba.- Un grupo sacerdotal pide políticas preocupadas por el medio ambiente, los ancianos, parados e inmigrantes

    CÓRDOBA, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

    El Grupo Sacerdotal 'La Yedra', radicado en Córdoba, ha pedido a los partidos políticos, en el marco de una reflexión sobre las próximas elecciones generales y andaluzas, que defiendan políticas preocupadas "por la naturaleza y el medio ambiente" y también "por los más débiles", como los "ancianos, marginados, parados e inmigrantes".

    A través de un escrito remitido a Europa Press, este grupo de sacerdotes cordobeses consideró que "es totalmente necesario que la tantas veces invocada regeneración democrática se traduzca en radical regeneración ética, capaz de situar al ser humano y sus derechos fundamentales en el centro de los objetivos políticos", pues, "la esperanza, cada vez más arraigada, de que otro mundo es posible, ha de implicar la convicción de también otra política es posible".

    En este sentido, el Grupo Sacerdotal 'La Yedra' apeló a la práctica de "una política revalorizada y veraz, que reniegue de engaños y meras apariencias", una política "que ilusione, nos implique a todos y fomente, no el servilismo y la ventaja particular, sino la igualdad y la solidaridad", una política "de servicio, que no instale en el poder a una nueva clase de privilegiados, que no favorezca, y menos entre los jóvenes, la aparición de un súbdito de nuevo cuño, limitado a consumir mucho y a divertirse mucho".

    Por ello, estos sacerdotes cordobeses demandaron la aplicación de una política "con especial preocupación por los más débiles, tanto en su acción interior, con ancianos, marginados, parados e inmigrantes, como en las relaciones internacionales, afrontando decisivamente la promoción y defensa de los derechos humanos".

    Dicha política también debe estar "preocupada por la naturaleza y el medio ambiente" y apostar por un "diálogo crítico, pero no de enfrentamiento y de crispación por intereses partidistas", a la vez que tiene que ser "una política que afronte en serio la problemática del trabajo, del sistema educativo, de la sanidad o de la inmigración", y que "respete y valore la dimensión religiosa, por lo que ésta es y significa para la convivencia humana".