11 de julio de 2020
29 de mayo de 2020

Dina Bousselham vuelve a cambiar su versión y ahora dice que Iglesias le dio la tarjeta de su móvil en buen estado

MADRID, 29 May. (EUROPA PRESS) -

Dina Bousselham, la que fuera asesora del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha vuelto a cambiar su versión ante el juez y ahora asegura que el líder de Podemos le entregó la copia de la tarjeta de su teléfono móvil, que había sido robado casi un año antes, en buen estado y pudo acceder al contenido de la misma.

Así lo explica Bousselham en un escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, remitido al titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, instructor del llamado 'caso Tándem' o 'caso Villarejo' del que la investigación sobre el robo del teléfono móvil de la exasesora de Iglesias y posterior aparición en medios de comunicación del contenido del mismo es la pieza número 10, también conocida como 'Dina'.

Con su escrito, de dos folios y que también firma su abogada, Bousselham quiere realizar determinadas manifestaciones para "evitar malentendidos que se hayan podido generar" de anteriores comparecencias judiciales.

Ahora contradice la versión que dio el pasado 18 de mayo, cuando fue a declarar de nuevo a la Audiencia Nacional. En aquella ocasión, dijo al magistrado y los fiscales anticorrupción que Iglesias le entregó una copia dañada de su tarjeta de móvil y meses después de que a él se la entregase el presidente del Grupo Zeta Antonio Asensio.

A LA SEGUNDA, "DEJÓ DE FUNCIONAR"

Ahora, la exasesora afirma que cuando el líder de Podemos le entregó la tarjeta, pudo acceder a su contenido, por lo que en ese momento no tenía daño alguno. Añade que fue la siguiente vez que quiso utilizarla cuando ya no pudo consultar ningún archivo.

"Debo decir que cuando se me entregó, funcionaba, y comprobé que en su interior estaban contenidos de mi teléfono, y así, yo misma, con el fin de proteger mi intimidad, mi vida familiar y mi relación de pareja, accedí a los elementos de naturaleza más personal e íntimos de ésta, y por ello puedo indicar que inicialmente funcionaba bien si bien no contrasté ni analicé su contenido", explica.

"Cuando volví a tratar de acceder a ella, dejó de funcionar, pudiendo haber quedado la misma afectada, y es, a partir de ahí, cuando no fucionaba y no pude volver a acceder, tratando de recupear la misma por mero interés personal, previo a ninguna cuestión judicial, procedimiento alguno, y desconociendo lo que sería la posterior aparición en un registro de los mismos materiales con igual origen en mi teléfono móvil", añade.

"Tratando de recordar hechos tan convulsos y problemáticos para mi personalmente, he indicado que nunca pude acceder a dicha tarjeta, en la medida en que nunca tuve un conocimiento o acceso sobre la totalidad del contenido de ésta", apunta.

LO QUE ENTENDIÓ QUE SE LE PREGUNTABA

Bousselham dice en su escrito, en el que no menciona a Iglesias en ningún momento, que esta diferencia en las versiones ofrecidas no se debe tanto a "contradicciones" como a que las ocasiones anteriores en que declaró en la Audiencia Nacional respondió a lo que entendió entonces que se le estaba preguntando.

En todo caso, insiste en que todo el material que acabó publicado "proviene y ha tenido origen en el móvil" sustraído, lo que le ha provocado "problemas personales y familiares", de modo que ha sido "víctima tanto del robo de información íntima como de exposición pública injustificada".

Bousselham aprovecha para recordar que las "fotografías, archivos y datos" contenidos en su teléfono se encontraron en dispositivos incautados a Villarejo y obraban en poder de distintos medios de comunicación, por lo que estuvieron fuera de su "círculo de confianza". "Y ahora me encuentro ante una situación ajena al origen del presente procedimiento y a la realidad material del mismo", concluye.

Después de la declaración de Bousselham del 18 de mayo en la Audiencia Nacional, el instructor retiró a Pablo Iglesias la condición de perjudicado en esta pieza, toda vez que pudo retener la copia de la tarjeta del móvil durante un periodo que podría oscilar entre los 5 y los 39 meses, según el juez, "una vez que recibió la tarjeta el 20 de enero de 2016" de manos de Antonio Asensio.

Asimismo, y dado que la propia Bousselham reconoció en su declaración judicial ante García Castellón que había hecho capturas de las conversaciones que posteriormente aparecieron publicadas en OK Diario y que ella misma "las había enviado a terceras personas desde su propio teléfono móvil", el juez no cree "no se puede inferir ilicitud" por parte del diario digital y tampoco resulta posible "vincular las publicaciones exclusivamente a la intervención" del comisario José Manuel Villarejo".

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