27 de enero de 2020
27 de febrero de 2018

Un diputado de la Duma niega cualquier vínculo con el líder de la Tambovskaya y dice que solo le compró su mansión

Dice que no inyectó capital en sociedades de Petrov dedicadas al blanqueo y que movió dinero de Rusia de forma legal

MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

El diputado ruso Vladislav Reznik ha negado este martes durante el juicio que acoge la Audiencia Nacional contra los miembros de la mafia rusa 'Tambovskaya' la existencia de vínculo alguno con el líder de la red, Gennadios Petrov, asegurando que le conoció cuando llegó a vivir a Mallorca porque adquirió su residencia a una inmobiliaria suya por 1.200.000 euros.

Reznik, que se enfrenta a una petición de cinco años y medio de prisión y multa de cien millones de euros por su presunta implicación en la mafia, ha explicado en su declaración en calidad de investigado que su única relación con Petrov fue la compra del inmueble y que le constaba que éste había estado en prisión por un delito económico de la antigua URSS que estaba ya discriminalizado. "Simplemente compré la casa, no íbamos a ser parientes", ha dicho el político.

La Fiscalía acusa a Reznik de ser un subordinado de Petrov, sobre el que pesa una orden internacional de detención. Apunta en su escrito de acusación provisional que la relación entre ambos es tan estrecha que incluso comparten avión privado y le acusa de intermediar ante las más altas instancias de Rusia a favor de esta mafia, cuyos integrantes están siendo juzgados en la Audiencia Nacional por blanqueo de capitales.

De acuerdo con el escrito, la operativa del también expresidente de la Comisión Parlamentaria de Instituciones de Crédito y Mercados Financieros de la Duma consistía en adquirir diversos inmuebles, vehículos y embarcaciones de la órbita de la familia de Petrov, a sabiendas de que era un capital proveniente de actividades ilícitas y ponerlos a su nombre. Tal es el caso del centro comercial Antei que acabaron adquiriendo Reznik y su mujer Diana Guindin, también investigada en la causa.

NIEGA TRÁFICO DE INFLUENCIAS

Durante el interrogatorio, el acusado lo ha negado todo y ha dicho que no pudo influir a favor de determinados miembros de la red porque entre sus funciones dentro de la Duma no se encuentran la de asignación de puestos en el comité de seguridad. "No, no lo hice y tampoco pude hacerlo", ha dicho ante el tribunal.

Preguntado por tres transferencias que el matrimonio hizo de cuentas bancarias en Rusia a dos en España por importe total de 2.900.000 euros, el acusado ha dicho que se trata de dinero procedente de sus cuentas personales en su país natal "totalmente declarado" y lícito.

De los tres movimientos bancarios, el primero sería por importe de 1.100.000 euros a favor de Centros Comerciales Antei en 2006, un año antes del cese de Petrov como administrador único. Al respecto el político, perteneciente el partido Rusia Unida, ha precisado que se trató de una operación de ampliación de capital y ha insistido en que las transacciones estaban perfectamente acreditadas.

ESCUCHAS TELEFÓNICAS

En relación a las conversaciones telefónicas reproducidas durante la sesión de vista oral de este martes y que le vincularían con las actividades de la mafia, el acusado ha insistido en que no es él al que se hace referencia en las mismas y que se trata de un error de traducción e interpretación.

Anticorrupción le acusa de servir de vehículo para aflorar todo el capital ilícito de Petrov --valorado en más de 50 millones de euros-- y se apoya en unas grabaciones telefónicas en las que se referirían a él como 'Slava'. "Eso no tiene ninguna relación conmigo", ha respondido.

Tras él ha declarado también como investigada su mujer Diana Guindin, que ha repetido que conocieron por primera vez a Petrov a su llegada a la localidad mallorquina de Calvià y que en alguna ocasión viajaron en el jet de la familia Petrov pero pagando por el servicio si bien luego acabaron adquiriendo el mismo para poder usarlo a tiempo parcial.

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