19 de enero de 2021
11 de diciembre de 2007

Los empresarios de prostíbulos piden una "amnistía" en la ordenanza de Barcelona para no tener que cerrar en enero

BARCELONA, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Catalana de Empresas de Clubes de Alterne (ACECA) pidió hoy al Ayuntamiento de Barcelona que promulgue una "amnistía" en la ordenanza municipal sobre locales públicos que podría obligar a cerrar la mayoría de los establecimientos a partir del 17 de enero del año que viene.

Los empresarios consideran que la normativa municipal que entró en vigor en enero de 2004 y que concedió una prórroga de cuatro años para que los locales ya existentes se adaptaran es "imposible" de cumplir en varios de sus puntos. Por ello, piden que no se habilite otra prórroga similar, porque al finalizar este nuevo periodo se estaría casi en la misma situación.

Entre los puntos que consideran de difícil cumplimiento, la ACECA se queja de los que prohíben locales contiguos a viviendas o a menos de 200 metros de cualquier establecimiento similar o al que acudan habitualmente menores. Según las empresas, estos requisitos suponen un "cierre encubierto" de los locales.

Estos artículos ya fueron recurridos por la ACECA al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), que dio la razón al Ayuntamiento en casi todos los puntos. Ahora, la ACECA ha interpuesto un recurso de casación al Tribunal Supremo por vulneración de derechos fundamentales y constitucionales como la libertad de empresa.

Por el momento, sólo 30 locales han actualizado su licencia y la tienen en regla después de realizar varias obras de adaptación --como insonorización o extinción de incendios--, que en los casos de establecimientos de 200 metros cuadrados pueden alcanzar los 300.000 euros. De hecho, la lentitud burocrática del consistorio es otra de las quejas, ya que al entrar en vigor la normativa, según la ACECA, los funcionarios municipales no sabían como tramitar las nuevas licencias. Finalmente, se decidió que fuera el área de Urbanismo quien concediera los permisos como licencias ambientales.

Un ejemplo de la dificultad de cumplimiento de la normativa es que desde que entró en vigor no ha abierto, legalmente, ningún otro local de alterne en Barcelona, debido, según ACECA, a la dureza de la normativa.

Además, advierten los empresarios, si se cierran los locales que no cumplen toda la normativa muchas de las prostitutas que trabajan actualmente en ellos se "buscarán la vida" en la calle o en pisos clandestinos. "Si hay demanda, habrá oferta", advirtió hoy el secretario general de ACECA, Oriol Gesse, desde la sede de Fomento del Trabajo.

Si el Ayuntamiento comienza una "campaña de acoso y derribo unilateralmente", según Gesse, abocarán al cierre a numerosos locales o a su clandestinidad, por lo que habrá "control cero" sobre las condiciones higiénicas y de seguridad que ahora cumplen, según él, escrupulosamente.

IMPULSO DE UNA LEY.

El asesor jurídico de la entidad, Àlex Garberí, explicó que no saben como actuará el Consistorio a partir de enero, cuando expire el plazo máximo. Sin embargo, admite que la convocatoria de elecciones generales puede afectar posibles negociaciones o cierres de locales.

Por ello, pidió que se haga una regulación, por ley del Parlament, con "sentido común" y que tenga en cuenta la "realidad social". Para ello, ya han empezado contactos con diversos sectores sociales, como entidades de mujeres, y partidos políticos para retomar, con modificaciones, el anteproyecto de ley sobre la prostitución impulsado por la entonces consellera de Interior Montserrat Tura, que fue calificada de "valiente", y que ha quedado paralizado.

"A los políticos no les gusta el tema de la prostitución", lamentó Gesse, "y lo van pasando para más adelante". No obstante, aseguró que hay cierta "predisposición" de los partidos, quienes, en "'petit comité'", reconocen que de alguna forma hay que encarar la problemática. De hecho, para el dirigente de la entidad, ahora es el "momento ideal" de afrontar la situación, porque ya existen algunos locales "autorizados", que cumplen buena parte de los requisitos y funcionan legalmente como locales de alterne.

Gesse admitió que no quieren organizar movilizaciones, pero sí han empezado a recoger firmas en locales, en su página web y en puestos en la calle para que se regule la profesión y haya un control administrativo de los locales para erradicar las mafias.