24 de noviembre de 2020
29 de octubre de 2006

Estatuto C-LM.- PSOE y PP registran mañana en las Cortes regionales el nuevo texto en forma de proposición de ley

TOLEDO, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

Los grupos parlamentarios del PSOE y del PP registrarán mañana en las Cortes regionales el nuevo texto estatuario en forma de proposición de ley tras haber sido consensuado por los miembros de la comisión negociadora de la reforma del Estatuto de Autonomía y haber llegado a un acuerdo el pasado jueves.

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, anunciaba el pasado 26 de octubre que los miembros de la comisión negociadora formada por PSOE y PP habían alcanzado un acuerdo en torno al texto final, que incluye la extinción progresiva del trasvase Tajo-Segura hasta el 2015 y un nuevo sistema de financiación.

El nuevo sistema de financiación figurará en una disposición que fijará el importe de las inversiones anuales del Estado en Castilla-La Mancha a partir de un porcentaje medio que tenga en cuenta las variables de la participación en el PIB nacional, la población de la región sobre el conjunto de la población española, y el porcentaje de extensión territorial sobre el conjunto del territorio español.

Una vez se presente el texto en las Cortes regionales, se abrirá un plazo para que los diferentes sectores sociales tengan ocasión de intervenir en el debate y no se descartan enmiendas.

La proposición de ley del nuevo Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha entrará en las Cortes regionales un año después del denominado Pacto de Fuensalida que rubricaron en octubre de 2005 la Junta, el PSOE y el PP bajo el objetivo de aprobar por consenso una nueva norma de autonomía para la región antes de las elecciones autonómicas de 2007.

El acuerdo fue firmado por el presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda; el secretario de Organización del PSOE-CLM, Patrocinio Gómez; y el entonces presidente regional del Partido Popular, José Manuel Molina, en forma de declaración de principios, donde se defendía la unidad de la nación española y se rechazaba que cualquier Parlamento autonómico decidiera "por su cuenta" modificar el concepto de nación.

Además, ambos expresaron en el manifiesto su voluntad de "consensuar la reforma estatutaria para lograr dentro de los límites de la Constitución los máximos niveles competenciales y de autogobierno para beneficio de todos los castellano-manchegos".

Justo un año antes, en 2004, el presidente regional había propuesto en su primer Debate sobre el Estado de la región la necesidad de pedir en el Estatuto de Autonomía una mayor participación de Castilla-La Mancha en los órganos de gestión del agua. Este principio no se recogía en el Pacto de Fuensalida, pero se convirtió en uno de los preceptos fundamentales para los socialistas de cara al Estatuto.

INICIO DE TRABAJOS.

A las dos semanas del Pacto de Fuensalida comenzó a trabajar en privado la Comisión no Permanente de Estudio que inició los trabajos de la reforma, donde comenzaron a ponerse de manifiesto las diferencias entre ambos partidos en cuanto al contenido del nuevo texto.

A ello se unió después el proceso de cambio de liderazgo en el PP de Castilla-La Mancha, donde José Manuel Molina renunció a presentarse como candidato en las próximas elecciones autonómicas, siendo sustituido al frente del partido por María Dolores de Cospedal.

La llegada de De Cospedal y los cambios estructurales que introdujo en la dirección del PP regional, y el posterior periodo estival provocaron que las negociaciones se ralentizaron durante julio y agosto, siendo ya la comisión negociadora la que retomó con mayor fuerza los trabajos coincidiendo con el inicio del periodo de sesiones en septiembre.

Fue en este mes cuando se produjo la primera entrevista entre Barreda y De Cospedal, en la cual el presidente regional ofreció al PP un plazo de dos meses para pactar la reforma estatutaria, apelando incluso a su mayoría en las Cortes para aprobarla en solitario.

COMISIÓN NEGOCIADORA Y FASE FINAL.

Desde entonces han estado negociando el texto, por parte del PSOE, su portavoz parlamentario, José Molina; el secretario de Organización del partido, Patrocinio Gómez, y el secretario primero de la Mesa, Jesús Fernández Vaquero; y por parte del PP, su portavoz parlamentaria, Ana Guarinos; el secretario segundo de la Mesa, Leandro Esteban, y el secretario general de la formación, Vicente Tirado.

La fase final de los trabajos comenzó en el Debate sobre el Estado de la Región celebrado los días 10 y 11 de octubre, en el cual Barreda sentó las bases de las principales reivindicaciones socialistas, encabezadas por una disposición con la fecha de caducidad del trasvase Tajo-Segura.

Estos preceptos, junto con las exigencias manifestadas por el PP en cuanto a la definición de España como nación, financiación, infraestructuras y garantías de abastecimiento de agua para la región, culminaron en el acuerdo entre ambas formaciones, que quedará plasmado en una proposición de ley que las Cortes regionales aprobarán previsiblemente por unanimidad y que será posteriormente remitida al Congreso de los Diputados.