2 de diciembre de 2020
11 de diciembre de 2007

ETA.- Lupiáñez pertenecía a un nuevo aparato que dota de infraestructura y material a los comandos en el interior

En su ordenador portátil se ha encontrado un manual sobre cómo fabricar explosivos, cometer atentados y esconderse de la policía

MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Guardia Civil cree que el presunto miembro 'liberado' de ETA Gorka Joseba Lupiáñez, detenido el pasado viernes en Berriz (Vizcaya), pertenece a una novedosa estructura dentro del aparato militar, denominada 'Elosa', que está encargada de suministrar infraestructura y logística a los comandos que se asientan en el interior de España, informaron a Europa Press fuentes de la investigación. Lupiáñez había cruzado la frontera hace más de dos meses y ya había comenzado su labor, que consistía en crear una infraestructura que pudiese aprovechar en el futuro uno o más comandos. Esa infraestructura estaría dotada de 'zulos' donde esconder armas y explosivos, establecer 'buzones' (puntos de entrega del material) y buscar 'legales' que realicen labores de apoyo.

Esta nueva estructura etarra redunda en la obsesión por la seguridad instalada en el 'aparato militar', golpeado policialmente en numerosas ocasiones desde el final de la tregua. Con el envío al interior de 'liberados' como Lupiáñez, pertenecientes a 'Elosa', se evita que los comandos tengan que trasladarse a Francia para recoger el material con el que atentar y puedan ser interceptados por la policía.

En el momento de su detención, Lupiáñez caminaba con una mochila a hombros en la que transportaba un revólver de los robados por ETA en Vauvert en octubre de 2006, un ordenador portátil, varios documentos falsos de identidad con su fotografía y casi 2000 euros.

'MANUAL DEL TERRORISTA'.

En el ordenador portátil se ha encontrado archivado una suerte de manual para los 'comandos' en el que se detallan todas las tareas propias de los terroristas que ejecutan los atentados, desde todas las medidas de seguridad, cómo alquilar pisos, métodos para robar coches, disparar con armas cortas y largas, y vídeos que explican con detalle el modo de fabricar artefactos explosivos, precisaron las fuentes consultadas por Europa Press.

Por el momento no ha sido posible establer una relación entre la actividad de Gorka Lupiáñez y Arkaitz Goikoetxea y Jurden Martutegi, los dos 'liberados' del 'comando Vizcaya' encargados de realizar los últimos atentados de la banda en esa provincia y en Guipúzcoa. Lupiáñez ha negado en los interrogatorios haber contactado con los dos etarras citados, sospechosos, entre otros, de las acciones terroristas contra la casa cuartel de Durango y los juzgados de Getxo.

El juez central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, decretó hoy su ingreso en prisión incondicional, incomunicada y sin fianza. El magistrado ordenó el ingreso en prisión del presunto liberado de 'comando Vizcaya' después de que el fiscal Juan Moral solicitara esta medida por la comisión de los delitos de pertenencia a organización terrorista, tenencia ilícita de armas y falsificación de documento oficial.

ABSUELTO TRES VECES.

Lupiáñez fue absuelto tres veces por la Audiencia Nacional entre junio de 2004 y junio de 2005 e iba a ser juzgado el próximo mes de enero por este mismo tribunal por actos de violencia callejera en varios municipios vizcaínos.

El imputado, de 27 años y natural de Durango (Vizcaya), fue absuelto por primera vez en junio de 2004 tras enfrentarse a 13 años de cárcel por los delitos de colaboración con banda armada y depósito de explosivos, al no quedar probada su vinculación con una serie de explosivos encontrados en una lonja de Elorrio (Vizcaya).

La segunda sentencia absolutoria se dictó el 27 de mayo de 2005 después de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional le retirara la acusación de daños terroristas y estragos contra la vida por el lanzamiento de 45 cócteles molotov, el 1 de enero de 2000, contra el cuartel de la Guardia Civil de Galdakao (Vizcaya).

En junio de 2005, el presunto terrorista fue absuelto por tercera vez por la Audiencia Nacional cuando se le juzgaba por daños terroristas y tenencia de explosivos a consecuencia de un ataque de 'kale borroka' perpetrado en Durango (Vizcaya) el 20 de octubre de 2000. El tribunal justificó su absolución por considerar ilícita la prueba de ADN que se le practicó a un escupitajo del acusado, ya que fue recogido del suelo por un 'ertzaina' sin autorización judicial. Esta prueba, sin embargo, es válida para el Supremo desde enero de 2006.

En relación con la causa por la que será juzgado en enero, el presunto liberado de ETA se enfrentará a tres años de prisión por un delito de daños terroristas y otros dos por desórdenes públicos, debido al ataque con cócteles molotov de contenedores y cajeros en 2000 durante las fiestas de Galdakao (Vizcaya).