3 de marzo de 2021
7 de octubre de 2009

La FAES ve insensato el cierre de Garoña y avisa que clausurar todas las nucleares costaría hasta 5.700 millones

MADRID, 7 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) que preside José María Aznar, reafirmó hoy su defensa de la energía nuclear y descalificó por "insensato e irresponsable" el cierre de la central burgalesa de Garoña. En uno de sus informes se avisa de que clausurar todas las plantas nucleares del país costaría entre 3.600 y 5.700 millones de euros y elevaría la factura de la luz de los hogares españoles entre el 14 y el 23 por ciento.

Coincidiendo con la visita a Garoña del presidente del PP, Mariano Rajoy, la FAES ha dado a conocer un informe en el que se asegura que el cierre de esa central nuclear acordado por el Gobierno "es un grave error considerando la evidente falta de competitividad de la economía española y la mencionada dependencia energética del exterior".

A su juicio, "Garoña proporciona una energía anual superior al consumo de toda Cantabria, su cierre supondría que en diez años dejarían de producirse y se perderían unos 39 millones de Mwh libres de emisiones de CO2 y a un precio competitivo". "Si esa energía se produjera con combustibles fósiles, se emitirían 25 millones de toneladas de CO2", añaden.

CERRAR GAROÑA, 285 MILLONES AL AÑO

Además, la fundación de Aznar calcula que el cierre de Garoña costaría anualmente 285 millones de euros con los actuales niveles de precios del gas y podría incluso ser el doble si los precios de los hidrocarburos regresaran a niveles de hace un año.

"Decidir cerrar una central nuclear no es un gesto audaz o valiente sino más bien de insensatez y de irresponsabilidad --proclama--. La energía nuclear se plantea como una opción inteligente y responsable para un país que, como España, cuenta con una capacidad tecnológica y unos medios económicos avanzados, pero también con una falta de recursos energéticos y una necesidad de asegurarlos".

Es más, FAES señala que "el coste de cerrar todas las centrales nucleares que actualmente operan en España sería de entre 3.600 y 5.700 millones de euros según los actuales precios de la energía, y la factura eléctrica de las familias y empresas se tendría que elevar entre el 14 y el 23 por ciento".

"Desde un punto de vista estratégico, la energía nuclear es la mejor alternativa para solucionar el problema de dependencia energética de España, además de proporcionar una fuente de suministro muy económica y limpia --subraya--. España debe apostar por utilizar todos los recursos energéticos disponibles de una forma eficiente y por potenciar aquellas tecnologías que garanticen competitividad y seguridad".

En su opinión, "es un error situar a las energías renovables como una alternativa o como una opción frente a la energía nuclear". "Todas las fuentes de generación son necesarias siempre que sean eficientes y viables --apuesta--. El actual Gobierno comete un error conceptual cuando presenta el cierre de una central nuclear como una apuesta por las renovables ya que, implícitamente, se da por hecho una incompatibilidad entre dos fuentes de energía necesarias".