23 de octubre de 2019
2 de febrero de 2009

La Fiscalía de Madrid solicita 29 años de prisión para el presunto asesino de Carlos Palomino

MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía de Madrid solicita 29 años de prisión para el presunto asesino de Carlos Javier Palomino, el joven antifascista de 16 años que murió en noviembre de 2007 a manos de un militar de ideología supuestamente fascista en el Metro de Legazpi cuando acudía a reventar una manifestación convocada por Democracia Nacional.

El presunto agresor, Josué E. de la H., se enfrenta a 29 años de cárcel por los delitos de asesinato (17 años), homicidio en grado de tentativa (12 años) y una falta de lesiones (600 euros de multa). El fiscal reclama que el procesado indemnice con 300.000 euros a los padres del menor fallecido.

El Ministerio Público ha dado traslado de sus conclusiones provisionales al titular del Juzgado de Instrucción número 50 de Madrid, que dictó el auto de procesamiento contra el procesado el pasado 13 de octubre. Una vez que todas las partes emitan su escrito de acusación, el juez procederá a dictar el auto de apertura de juicio oral para que la Audiencia Provincial de Madrid señale la fecha de celebración de la vista oral. La Sección Primera, sobre la que ha recaído la causa, señalará el juicio en los próximos meses.

El abogado de la familia de Palomino, Erlanz Ibarrondo, tiene aún por perfilar su escrito de calificación jurídica, según explicó a Europa Press. No obstante, prevé solicitar 20 años de prisión por asesinato, con la agravante de motivación ideológica, al estimar que el crimen se produjo por la estética antifascista de Palomino.

"La discriminación ideológica es la esencia del delito que se cometió", recalcó el letrado, quien le acusará también de tenencia ilícita de armas, penado con uno a tres años de cárcel. Además, cree que se le puede imputar por un delito contemplado en el artículo 510 del Código Penal, que acarrea una pena de uno a tres años y multa de seis a doce meses.

Este tipo penal se refieren a los que "provocaren a la discriminación, al odio o a la violencia contra grupos o asociaciones, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias".

MANIFESTACIÓN FASCISTA

En el escrito de acusación, al que tuvo acceso Europa Press, el fiscal relata que sobre las 12.00 horas del 11 de noviembre de 2007, el procesado se encontraba en un convoy del metro de la Línea 3 para asistir a una concentración organizada por Juventudes de Democracia Nacional de Usera, de ideología fascista, con el visto bueno de la Delegación del Gobierno en Madrid.

Al llegar a Plaza de Legazpi, observó que en el andén había un grupo de jóvenes con estética antifascista, a sabiendas de que se había convocado una contramanifestación para reventar la de Democracia Nacional. Provisto de una navaja, que ocultó en la cara posterior del antebrazo, se dirigió hacía una de las puertas del vagón al que se disponían a entrar los chavales.

Entre los chicos estaba Carlos Palomino, quien le realizó unos comentarios que se desconocen, a los que el procesado respondió clavándole la navaja que portaba. El arma le penetró siete centímetros, alcanzándole el ventrículo izquierdo, lo que provocó que el joven cayera al suelo. Murió prácticamente al momento.

Tras ello, Josué E. de la H. amedrentó a los acompañantes del menor con el arma, dando otro navajazo a uno de sus amigos que le ocasionó una herida incisa superficial en un dedo de la mano derecha. Otro de los jóvenes trató de arrebatarle la navaja, recibiendo una puñalada en el hemotórax izquierdo.

Como consecuencia de la agresión, este joven resultó con hemoneumotorax, laceración pulmonar, hematoma en lingala y hematoma mediastinico. El chico necesitó de tratamiento quirúrgico, habiendo invertido en su curación 93 días.

Tras apuñalar al chaval, el agresor salió corriendo, siendo perseguido en su huida por un grupo de jóvenes no identificados que lograron retenerle. Gracias a esta intervención, la Policía detuvo al supuesto asesino, a quien se le incauto un puño americano. Dos días después, ingresó en prisión provisional.