14 de agosto de 2020
23 de septiembre de 2009

Gómez Bermúdez considera que la Audiencia Nacional debería tener "más competencia" para combatir el blanqueo de dinero

SALAMANCA, 23 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Sala Penal de la Audiencia Nacional, Javier Gómez Bermúdez, manifestó hoy en Salamanca que la Audiencia Nacional es "la gran especialista" en las causas contra el blanqueo de dinero y que por ello "quizá habría que darle más competencias" para reducir este tipo de actividades delictivas.

Así lo indicó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Salamanca (USAL), donde participó en el curso 'Corrupción y blanqueo de capitales. Reformas legales a la luz de las iniciativas internacionales', que está organizado desde el Grupo de Investigación Reconocido de la Universidad de Salamanca.

Durante tres días, del 21 al 23 de septiembre, esta iniciativa académica contó con la presencia, además de Gómez Bermúdez, de expertos, otros representantes de la Audiencia Nacional y del Cuerpo Nacional de Policía.

Gómez Bermúdez expuso que para luchar contra el blanqueo de dinero de capitales del crimen organizado es necesario la "especialización" puesto que este tipo de delincuentes cuentan con "mecanismos muy sofisticados".

Con este fin, abogó por el trabajo de la Audiencia Nacional debido a que "tampoco es conveniente" que todos los jueces se especialicen. Según Gómez Bermúdez, la especialización de los magistrados puede llevar a que tengan menor preparación en el resto de materias, por ello valoró la necesidad de cierto "equilibrio" en su preparación.

En cuanto a la labor del "blanqueador" en el ámbito delictivo, aseguró que "es una pieza imprescindible para el crimen organizado, sin él no habría crimen organizado". Además, señaló que los responsables de este tipo de actividades precisan dar valor legal a su dinero porque "nadie delinque y obtiene beneficios económicos si luego no puede disfrutar de ellos cara al público".

Respecto a cuál es la actual situación por la crisis en estos negocios ilícitos económicos, apuntó que las desavenencias en los mercados internacionales han provocado que haya más economía "sumergida" que puede dar lugar a un delito fiscal pero no un delito de capitales.