30 de marzo de 2020
11 de septiembre de 2008

La juez acepta que los abuelos del niño asturiano obeso se sometan a un estudio por psicólogos del juzgado

El letrado de la familia sostiene que los abuelos están "perfectamente capacitados" para tener la custodia del menor

OVIEDO, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -

La magistrada del juzgado de Primera Instancia número 7 de Oviedo, Piedad Liébana, aceptó hoy que los abuelos del niño obeso, de 12 años, se sometan a un estudio por parte del gabinete psicofamiliar adscrito al juzgado para informar sobre la actitud de los abuelos del niño que piden la custodia del menor, actualmente bajo tutela del Principado, según informó el abogado de los abuelos, Pablo Fernández.

El juicio, que se celebró a puerta cerrada, quedó aplazado, después de tres horas de duración, debido a que la fiscalía pidió una prueba testifical sobre un asunto que ya obra en los autos y por la prueba pericial exigida por el letrado de los abuelos en la que pretende demostrar que sus familiares se pueden hacer cargo de la alimentación y del cuidado del niño. "Los abuelos están perfectamente capacitados para tener la custodia del niño", añadió el abogado.

El asunto saltó a la vida pública cuando los servicios sociales del Principado de Asturias inició, en febrero del año 2006, el expediente para retirar a unos abuelos la guarda de un niño de 10 años que llegó a pesar 100 kilos, atendiendo a las advertencias sanitarias que habían alertado del serio problema que corría la salud del pequeño. Desde entonces el niño fue ingresado en un Centro dependiente del Principado en Gijón en donde adelgazó cerca de 40 kilos de peso.

Los abuelos del niño y el abogado de la familia sostienen que la situación del pequeño está básicamente "normalizada" y por ello, piden la custodia del menor. En el peor de los casos, según apuntó el letrado, Pablo Fernández, aspiran a que, en un plazo corto, pueda ser trasladado a un centro de menores de Oviedo con el fin de que esté más cerca de su familia y que se amplíen los horarios de visita.

El abogado destacó que hoy en día la familia recoge al menor los sábados al mediodía y lo devuelven al centro de acogida el domingo a las 21.00 horas. El abogado calificó las medidas adoptadas por el Principado de "fuera de lugar" y de "desproporcionadas" tanto en la forma como en el fondo. "Me hubiese gustado arreglar este asunto sin llegar a los tribunales pero no tenemos otra opción", apuntó Pablo Fernández.

El abogado de la familia señaló, en este sentido, que para el menor es "muy doloroso" cada vez que tiene que separarse de sus abuelos y de su hermano, de 18 años, a la hora de regresar al centro de acogida todos los domingos.

Respecto a la situación de los abuelos, que se negaron a hablar con la prensa, el letrado señaló que "lo están pasando muy mal con este asunto" y calificó su situación de "peculiar".

"QUIERO QUE VUELVA A CASA"

El hermano del menor con problemas de peso, Jonathan Sánchez, de 18 años de edad, que declaró hoy en el juicio, explicó a los medios de comunicación que "quiere que su hermano vuelva a casa con él y con sus abuelos". El joven manifestó que habla todos los días por teléfono con su hermano y que le expresó su intención de vivir con sus abuelos.

Sánchez señaló que la prensa publicó "muchas cosas sobre su hermano que no son verdad" y que por eso confía en que el abogado de la familia resuelva el asunto para que el menor pueda volver a su hogar. "Tengo la esperanza de que todo se arregle porque en casa lo estamos pasando muy mal", dijo.

El joven explicó además que su hermano ya estaba llevando a cabo una dieta cuando vivía con los abuelos y que "volvería todo a la normalidad si regresase a casa".