19 de octubre de 2019
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  • 23 de junio de 2009

    Un juez archiva la investigación contra los policías que dejaron libre a Bushi al no apreciar delito en su actuación

    Recuerda que en la infidelidad en la custodia de presos sólo supone la comisión de un delito cuando hay "una intencionalidad dolosa"

    MADRID, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

    El juez de Instrucción número 4 de Alcobendas ha archivado las diligencias abiertas contra los agentes de la Policía Nacional que por error dejaron en libertad al jefe de la banda albanokosovar que asaltó el chalet del empresario José Luis Moreno, el albanés Astrit Bushi, al no apreciar delito en su actuación, informó hoy el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).

    El proceso penal se inició al remitir el TSJM al juez la información sobre la puesta en libertad por error de Bushi. El pasado 31 de marzo, el albanés fue trasladado desde la prisión de Valdemoro para declarar en un Juzgado de Alcobendas sobre un delito diferente al del asaltó de la vivienda de Moreno.

    Tras concluir la comparecencia, el juez acordó su puesta en libertad por estos hechos. Bushi salió esposado y escoltado de la Sala por dos policías que lo condujeron hasta los calabozos para su reingreso en el centro penitenciario. Al tener conocimiento de su puesta en libertad, los agentes lo dejaron libre en los mismos juzgados, sin comprobar que hubiera otras causas pendientes por las que debiera ser mantenido en prisión.

    Al día siguiente, el juez informó al centro penitenciario de su puesta en libertad por ese procedimiento penal, desconociendo entonces lo sucedido. Estos hechos dieron lugar a un cruce de acusación entre el juez y el Ministerio del Interior, que dejó en evidencia falta de protocolos para controlar la custodia de los presos.

    Ahora, el juez concluye que de lo investigado se desprende que "en ninguno de los dos relevos de custodia que tuvieron que ver con Bushi durante su estancia en los Juzgados (de agentes de la Uprose a agentes de la Policía Nacional, y de estos últimos a agentes del mismo cuerpo que los relevaban cuando finalizó su turno) se comunicó por escrito el origen y destino del preso, una vez cumplido el trámite de la comparecencia ante el juez, limitándose los agentes a mantener entre ellos una mera comunicación verbal que tuvo como consecuencia directa la irregular puesta en libertad del individuo que custodiaban".

    Por tanto, el instructor ha archivado la causa, sin perjuicio de las actuaciones disciplinarias que pudieran producirse. El juez aclara que en "la regulación actual ilícitos como la infidelidad en la custodia de presos sólo suponen la comisión de un delito cuando hay una intencionalidad dolosa, extremo que en este caso no se ha producido".

    DETENCIÓN DEL ALBANÉS

    El pasado 7 de junio, el albanés fue detenido en Albania en la denominada 'Operación Arbusto', llevada a cabo por las fuerzas especiales de la policía de Albania, participaron dos capitanes de la Guardia Civil.

    Agentes de las Fuerzas de Seguridad albanesas y españolas irrumpieron a las cuatro de la madrugada de ese día en la vivienda donde dormía Bushi, de 31 años, en su localidad natal de Lac. El operativo policial se desarrolló al tiempo que se intervenía en otras seis viviendas de allegados del fugado para garantizar el éxito de la 'Operación Arbusto".

    Cuando huyó de Madrid, la Guardia Civil inició una investigación para localizar al huido. Fruto de las pesquisas y de las vigilancias al entorno de Bushi en Madrid, los agentes averiguaron el pasado mes de abril que se encontraba en su localidad natal.

    Los mecanismos de cooperación internacional se pusieron en marcha, procediendo a emitir una orden a Interpol para su detención. Éste organismo y el Juzgado que dictó el auto de libertad organizaron una Comisión Rogatoria Internacional para proceder a su captura.

    Una vez localizado, se diseñó un operativo para garantizar su captura y minimizar el posible riesgo de las Fuerzas de Seguridad españolas y albanesas. Así, se optó por proceder de manera simultanea en la vivienda de Bushi y en la de sus familiares para repeler posibles ataques.