3 de agosto de 2020
30 de mayo de 2008

Una juez devuelve tres niños a su madre en Ginestar (Tarragona), que perdió la custodia por vivir en una caravana

TARRAGONA, 30 May. (EUROPA PRESS) -

El Juzgado de Primera Instancia número 5 de Tarragona ha dado la razón a una mujer a la que, hace casi un año, la Generalitat retiró la custodia de sus tres hijos después de encontrarlos durmiendo en una plaza de Ginestar y descubrir que vivían en una caravana, según la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press.

El 23 de julio de 2007, el alcalde del municipio alertó a los Servicios Sociales de que la madrugada anterior se había encontrado a los tres menores durmiendo en la plaza del pueblo mientras la madre, Tyra T., de nacionalidad británica, estaba ebria, según avanzó hoy 'El País'.

Al día siguiente, trabajadores sociales, acompañados por la Guardia Civil y el alguacil del pueblo, fueron a la finca donde vivían los niños y, pese a no encontrar a nadie, los Servicios Sociales elaboraron un informe que fue remitido a la Generalitat.

En base a ese documento, la Conselleria de Acción Social y Ciudadanía determinó, dos días después, que los menores se encontraban en una situación de desamparo y la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) asumió temporalmente su tutela y los ingresó en el centro de acogida Mare de Déu de la Mercè de Tarragona.

Sin embargo, la magistrada ha considerado que las observaciones incluidas en el informe de los Servicios Sociales están "viciadas de subjetividad", ya que la psicóloga del centro de acogida explicó durante el juicio que los menores estaban "bien de salud y limpios, tenían la talla correcta y el peso adecuado".

Además, el informe sostenía que la caravana no contaba con agua corriente ni electricidad, pero Tyra T. aportó una serie de fotografías que demostraron que el habitáculo cuenta con un depósito de agua potable para ducharse, cocinar y beber, así como con un generador de electricidad.

No obstante, la magistrada señaló en la sentencia que el modo de vida de la mujer --en una caravana-- "no es el más convencional en España, pero ello no tiene porque implicar que los menores se encuentren en desamparo" ni suponga un riesgo para la integridad física o psíquica de los niños.

Los Servicios Sociales aseguraron que los menores tenían una "inadecuada escolarización", afirmación desmentida por el certificado del curso 2006/2007 del CEIP Pàmies de la localidad y la matriculación para el siguiente en el mismo centro.

Además, el alguacil de Ginestar, que cuida de los niños a la entrada y salida del centro escolar y vigila la piscina municipal, puso de manifiesto la puntualidad de Tyra T. a la hora de llevar y recoger a sus hijos al colegio, y que siempre los vigilaba cuando estaban nadando.

En relación al episodio de la madruga del 23 de julio, Tyra T. explicó a la magistrada que los niños y ella fueron andando al pueblo --la caravana se encuentra a dos kilómetros y se les había estropeado la furgoneta-- porque era la fiesta mayor.

Como sabía que la fiesta se alargaba hasta las 8 de la mañana, se llevó una manta para taparlos si se dormían, cosa que hicieron junto a otros niños. También se llevó toallas y bañadores para ir a la piscina al día siguiente y por eso no estaban en casa cuando los Servicios Sociales los fueron a visitar.

Por todo ello, el Juzgado de Primera Instancia número 5 ha considera que la decisión de la Conselleria no resultó adecuada para preservar el interés de los menores y ha devuelto su tutela a Tyra T., con quien los niños mantenían un "vínculo afectivo muy fuerte" cuando fueron separados de su madre.