22 de octubre de 2019
4 de junio de 2008

Juzgan mañana a un esquizofrénico acusado de matar de 37 puñaladas a su anciano padre en La Oliva (Sevilla)

SEVILLA, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Sevilla juzgará mañana a un individuo esquizofrénico de 52 años, A.R.R., acusado de matar de 37 puñaladas a su padre, un anciano de 77 años, en la calle Getsemaní de la barriada sevillana de La Oliva. Por tales hechos, la Fiscalía reclama 19 años de internamiento en un psiquiátrico por sendos delitos de asesinato y malos tratos.

Según el escrito de acusación provisional del fiscal, al que tuvo acceso Europa Press, el supuesto parricidio tuvo lugar sobre las 8.50 horas del 28 de abril de 2007, cuando el procesado, que tiró a su padre al suelo tras golpearle en los genitales con una navaja, le asestó hasta 37 cuchillazos a la víctima.

El herido encontró "una muerte violenta por fracaso cardiovascular" a los 30 minutos del incidente. Según prosigue el fiscal, las lesiones comenzaron en la zona inguinal y genital, aunque la lesión mortal se produjo en la vena ilíaca izquierda.

El Ministerio Público añade que el acusado también propinó una puñalada en el cuello a su madre, que había acudido a la cocina para evitar que su hijo siguiera acuchillando a su marido. La mujer herida sufrió lesiones de las que sanó a los diez días.

El imputado, según el fiscal, padece una esquizofrenia paranoide crónica, caracterizada por "una continua renovación de interpretaciones delirantes que conforman un delirio estructurado y cronificado de índole persecutorio y místico-religioso", así como "fenómenos pseudoalucinatorios".

El juicio tendrá lugar a las 10.00 horas de mañana en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla, donde el Ministerio Público reclamará 19 años de prisión sustituibles por internamiento en un psiquiátrico por sendos delitos de asesinato y de malos tratos simples.

Asimismo, el fiscal pide que el acusado indemnice a su madre en 78.000 euros por la muerte de su padre y en 2.360 euros por las secuelas y el daño moral causado. De igual forma, reclama una indemnización de 8.700 euros para cada uno de sus dos hermanos.