22 de septiembre de 2019
29 de noviembre de 2009

Larrazabal (EA) cree que ETA no debe caer en la "provocación" del Gobierno con los "golpes" a la izquierda abertzale

BILBAO, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -

El parlamentario vasco de Eusko Alkartasuna, Jesús Mari Larrazabal, explicó hoy que ETA no debería caer en la "provocación" del Gobierno central, que, a su juicio, estaría buscando "una reacción" de la banda terrorista mediante los distintos "golpes" que estaría propinando a la izquierda abertzale ilegalizada.

En una entrevista en el diario Gara, recogida por Europa Press, insistió en que el Ejecutivo que preside José Luis Rodríguez Zapatero "desea, quiere, necesita una reacción de ETA".

"Que nadie caiga en la provocación de responder como el Gobierno busca que se le responda. El Gobierno quiere que ETA responda y ETA tiene que darse cuenta de que eso es lo que quiere el Gobierno y que es lo que no conviene ni a la sociedad vasca ni, fundamentalmente, a la confluencia estratégica del soberanismo independentista", añadió.

Para Larrazabal, es "muy importante que tengamos todos muy claro que hay que tener el corazón caliente pero la cabeza fría", porque "a pesar del horror y el terror que está causando todo esto", dijo en referencia a las actuaciones jurídico-policiales contra la izquierda abertzale, "no hay que caer en provocaciones y la respuestas tienen que ser claras, contundentes y unidas".

"NOS VAN A TENER ENFRENTE"

"Con determinación de que no vamos a agachar la cabeza. Nos van a tener siempre de frente y enfrente", agregó, porque "esos golpes tienen un objetivo muy claro: intentan desarticular algo que se empieza a articular", es decir, quieren atacar el conocido como 'polo soberanista' "yendo a la supuesta cabeza".

Para el parlamentario de EA, "el movimiento será capaz de generar nuevas cabezas que lo lleven adelante. Eso está claro en la izquierda abertzale y, si vienen contra EA, lo mismo", porque "la determinación está tomada".

En este sentido, precisó que el esfuerzo de su partido "a corto plazo va a ser la consecución de un espacio político independentista" con "carácter estratégico" porque "no será una confluencia coyuntural" de partidos y agentes sociales.