26 de mayo de 2020
19 de septiembre de 2008

Llamazares defiende que parte de la cárcel de Carabanchel sea un Museo de la Memoria Histórica

Los vecinos, apoyados por el Defensor del Pueblo, amenazan con ponerse delante de las excavadoras para evitar el derribo total

MADRID, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

El coordinador general de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares, defendió hoy durante una visita a la antigua cárcel de Carabanchel que parte del centro penitenciario no se derribe y se convierta en un Museo o Centro de la Memoria Histórica.

En declaraciones a los periodistas a las puertas de la cárcel, resaltó que precisamente para esto su Grupo Parlamentario en el Congreso de los Diputados ha registrado una proposición no de ley para que el Gobierno, junto con otras administraciones como la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid, "protejan una parte de la cárcel de Carabanchel y la rehabiliten como Museo o Centro de la Memoria Histórica".

"El Congreso insta al Gobierno a tomar cuantas medidas sean necesarias, en colaboración con la CCAA y el Ayuntamiento de Madrid, para que parte de las instalaciones de la antigua cárcel de Carabanchel se dediquen a crear un Centro y Museo de la memoria, de la paz, de la convivencia y del respeto de los derechos humanos, valor universal consagrado en la Declaración Universal de 1948", plantea concretamente esa proposición no de ley.

Llamazares argumentó que no se puede "olvidar ni destruir" el pasado, y señaló que aunque esta cárcel "es ahora silenciosa, grita en nombre de todos aquellos que aquí fueron encarcelados injustamente, torturados, que luchaban por la libertad". Añadió que "si la democracia quiere tener viveza, debe tener memoria y la vitalidad de quienes lucharon por ella".

"SÍMBOLO DE LUCHA CONTRA LA DICTADURA"

En su opinión, la cárcel de Carabanchel es un "símbolo de la lucha contra la dictadura, de la memoria democrática", y por eso reclamó a las instituciones que "no se preocupen tanto solamente por la utilización especulativa de estos terrenos, sino por su uso social y por la recuperación de la memoria".

Asimismo, explicó que la proposición no de ley de IU-ICV es una iniciativa política que mandata al Gobierno para que "negocie" con las distintas administraciones que se conserve "la parte más significativa de la cárcel, que es la cúpula, y que a partir de ella se pueda rehabilitar para hacer un Centro de la Memoria, para que cada persona que pase por aquí sepa que hubo una lucha muy importante durante muchos años por la libertad y la democracia, que muchos pagaron con cárcel y torturas".

"Esa cúpula es un símbolo a esa memoria democrática y antifranquista que existe y debe permanecer. No debe ser sólo la memoria de recuperar cuerpos de fusilados o la identidad de los olvidados, sino también la de quienes estuvieron en esta cárcel. Que este país tenga una democracia viva y con pasado", indicó, al tiempo que subrayó que este centro o museo -cuya materialización habría que negociar a posteriori- es "perfectamente compatible con otros usos, como el hospitalario que reclaman los vecinos del barrio y el uso social y residencial".

En este sentido, recordó que el Gobierno ha hecho la Ley de Memoria Histórica con "dificultades", y aseguró que "más fueron las asociaciones, la ciudadanía y otras fuerzas de izquierdas más que el propio Gobierno, aunque al final salió adelante". Solicitó al Gobierno que "sea consecuente y además de un uso residencial y de un hospital para la zona, sepa responder a la demanda de que se respete también la memoria de los luchadores antifranquistas".

Por su parte, el portavoz de la Asociación de Vecinos de Aluche (AVA), aseguró que los barrios de Aluche y Carabanchel necesitan "equipamientos", pero tampoco quieren que se derribe toda la cárcel, y por eso defienden la "creación de un centro para la paz, para los represaliados, para un museo o lo que se crea conveniente".

Rebollo afirmó que ya han contratado a la empresa para proceder al derribo, al que se opuso frontalmente, porque "no se puede derribar la historia y el sufrimiento de la gente". "Que se destruya una parte para hacer un hospital, pero otra parte tiene que dejarse para que la historia ni se olvide ni se repita", insistió.

APOYO DEL DEFENSOR DEL PUEBLO

A su juicio, sería un "crimen" que esto se derribe y sería una "vergüenza" para el Gobierno socialista y el Ministerio del Interior. Lamentó que la realidad sea "que lo que quieren es sacar dinero con las plusvalías", y criticó al Ayuntamiento de Madrid por no haberles recibido y al alcalde, Alberto Ruiz Gallardón, por no contestarles ni recibirles.

Así, pidió que las administraciones escuchen a los vecinos y recordó que ayer mantuvieron una reunión con el Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, quien les mostró su apoyo "en que una parte de la cárcel se debe mantener y no se puede destruir". Avanzó, además, que el próximo sábado 27 de septiembre han convocado una concentración en la cárcel con vecinos y más de cien presos políticos.

"Creemos que el derrumbe puede ser en octubre. Si llegan aquí las máquinas para derribar toda la cárcel, nos pondremos delante de ellas. Ayer en Asamblea decidimos que vamos a hacer lo que sea hasta conseguir que una parte de la cárcel quede en pie. Estamos dispuestos a que nos metan en Carabanchel", sentenció.

Finalmente, el secretario general del PCE durante la época de Julio Anguita, Víctor Díaz Cardiel, que estuvo preso nueve años y tres meses en Carabanchel, calificó de "incompresible para la mayoría de los españoles" que una parte de la cárcel no sea un monumento para la memoria.