13 de diciembre de 2019
20 de octubre de 2019

El magnate ruso Mikhaíl Fridman comparecerá mañana en la Audiencia Nacional como investigado por la quiebra de Zed

Anticorrupción no descarta pedir medidas cautelares contra él tras la declaración

El magnate ruso Mikhaíl Fridman comparecerá mañana en la Audiencia Nacional como investigado por la quiebra de Zed
Mikhail Fridman, inversor rus de la societat Letterone - MIKHAIL FRIDMAN - ARCHIVO

MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

El magnate ruso Mikhaíl Fridman comparece este lunes como investigado ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón por su presunta responsabilidad en las maniobras empresariales que llevaron a la quiebra a la mercantil española Zed WorldWide.

La declaración será presencial, debido a que el juez García Castellón, titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, rechazó interrogarle por videoconferencia desde Londres, tal y como pidió la defensa. Aún así, el magistrado acordó posponer su declaración, prevista para el 7 de octubre, ya que el empresario alegó que por motivos de salud no podía desplazarse hasta Madrid en esas fechas.

Fridman está imputado en esta causa desde principios del mes de agosto, a petición de la Fiscalía Anticorrupción al considerar que lideró "una práctica que se conoce en el entorno criminal ruso como 'raider' (asalto o ataque) o absorción ilegal de empresas.

Así, por controlar supuestamente toda una serie de "maniobras" para llevar a la "asfixia económica" a la tecnológica española y poder adquirirla por 20 millones de euros, un precio muy por debajo al de mercado, se le imputan los presuntos delitos de maquinación para alterar el precio de las cosas, administración fraudulenta, insolvencia punible y corrupción en los negocios.

SE DESVINCULA DE CUALQUIER DECISIÓN EMPRESARIAL

Ya en noviembre de 2017, unos meses después de explotar la operación Hanta por la que fue detenido el expresidente de Zed Javier Pérez Dolset, Fridman remitió un escrito a Anticorrupción en el que se desmarcaba de cualquier responsabilidad en las decisiones empresariales que pudieron haber derivado en la insolvencia del grupo tecnológico.

Sin embargo, un informe policial que obra en el sumario, y al que tuvo acceso Europa Press, pone en duda esa versión sosteniendo, con un análisis pormenorizado del funcionamiento de las empresas así como con mensajes de WhatsApp y correos electrónicos de distintos implicados, que el magnate ruso ostenta "el poder fáctico y directo" sobre los directivos y las decisiones que adoptaron causando un perjuicio patrimonial al accionariado español de Zed.

El juez García Castellón le citó a declarar por primera vez el pasado mes de septiembre, pero Fridman recurrió dicha citación alegando que él no habría podido incurrir en ninguno de los delitos que se le imputan porque no ocupaba ningún puesto de toma de decisiones en las empresas que suscribieron contratos o ejecutaron préstamos con la mercantil española. Por ello, el empresario ruso sostiene que los investigadores tienen un "sesgo imputatorio" contra él.

"CAMUFLAR SU CONTROL EN SUBORDINADOS", DICE EL FISCAL

El Ministerio Público explicó en un escrito dirigido al juzgado que la sospecha contra el magnate nace en ese punto concreto: en "el hecho de que el señor Fridman 'no ha sido administrador ni de hecho ni de derecho'", porque "camufla su control de la actuación delictiva en subordinados".

Antes de que el juez resolviese dicho recurso, Fridman registró una nueva petición para que su declaración como investigado se aplazase debido a un cambio de abogado y a la necesidad de que la nueva defensa se estudie la causa. El juez acordó volver a citarle el pasado 7 de octubre.

No obstante, al abogado de Fridman solicitó otra vez una nueva fecha debido a que su cliente tenía programadas dos intervenciones oftalmológicas y los médicos le indicaron que no podría volar en un "tiempo prudencia". También sugirió que su cliente pudiera declarar por videoconferencia o ante una comisión judicial que se desplazase a Londres.

El fiscal se mostró contrario a todas estas solicitudes en un escrito al que tuvo acceso Europa Press, en el que argumentó que de no realizarse la declaración no podría solicitar "la celebración de la comparecencia prevista en el artículo 505 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal". Además, recordó que dicha 'vistilla' "deberá ser personal y en territorio español".

Se refería así a la audiencia que puede instarse tras la declaración y en la cual las acusaciones tienen la oportunidad de solicitar el ingreso en prisión provisional, la libertad bajo fianza o la imposición de alguna medida cautelar, un trámite en el que se practica prueba si es necesario y se escucha a las partes, y que debe celebrarse estando el investigado a disposición del Juzgado, no en el extranjero.

Finalmente esta comparecencia tampoco se celebró y por ello el magistrado instructor ha señalado este lunes en su agenda para poder interrogarle por su participación en la quiebra del Grupo Zed.

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