Medio Natural afirma que los castores fueron introducidos "ilegalmente" en los ríos Ebro y Aragón

Actualizado: martes, 11 diciembre 2007 17:45

LOGROÑO, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

Ante las informaciones aparecidas sobre la presencia de castores en nuestra región, la Dirección General de Medio Natural de la Consejería de Turismo, Medio Ambiente y Política Territorial del Gobierno de La Rioja afirmó que en la primavera de 2003 se introdujeron "ilegalmente" 18 ejemplares de castor en los ríos Ebro-Aragón, "desconociéndose la autoría de una acción realizada sin ningún tipo de autorización administrativa ni participación de las autoridades competentes", según indicó el Gobierno regional a través de un comunicado.

La "introducción ilegal" de la especie se produjo sin estudios previos de viabilidad del hábitat, condiciones sanitarias o idoneidad genética de los ejemplares, así como de la problemática social asociada y cualquier otra cuestión imprescindible para una reintroducción que viene marcada por los protocolos de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza.

La acción "podría haber incurrido en la comisión de un delito, dado que el Código Penal español tipifica como tal la introducción intencionada de especies no nativas, y ha sido denunciada ante los tribunales".

El Gobierno de La Rioja ha encargado una asistencia técnica para evaluar la distribución de los castores, número de ejemplares y daños observados. Las conclusiones fueron que se localizó su presencia en el río Ebro, desde Agoncillo hasta Alfaro, y en el Cidacos, desde Arnedo a Calahorra. Su población se estima entre 12 y 15 ejemplares, asentados mayoritariamente en el Ebro, y se constata que "están produciendo daños en árboles de ribera y choperas próximas al río, así como modificando hábitats de interés comunitario".

Ante estos hechos y tras efectuar las consultas necesarias, la Dirección General de Medio Natural ha tomado la decisión de "intentar retirar los ejemplares de castor ilegalmente introducidos". En una primera fase se ha contratado la elaboración de un estudio piloto que analice los diferentes métodos de control del castor para diseñar una metodología de captura orientada a controlar su población. La segunda fase consistirá en extender las acciones de control, evitando que la especie siga expandiéndose por el río Ebro y sus afluentes, y en reducir sus poblaciones el máximo posible.

El castor está originando en La Rioja daños en los árboles de ribera, principalmente en sauces y chopos, que forman un hábitat de interés comunitario protegido por la Directiva Hábitats y en el que viven especies también protegidas como la nutria y el visón europeo, éste último catalogado en peligro de extinción. Además, están causando destrozos en choperas privadas.

La Dirección General de Medio Natural ha consultado a la Comisión Europea las medidas de control y retirada de los ejemplares de castor ilegalmente introducidos y ésta, a través de la Dirección General de Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, "ha dado su consentimiento por escrito".

Asimismo, las acciones que va a poner en marcha el Gobierno de La Rioja se debatieron técnicamente en el Comité Español de Flora y Fauna, que dio su conformidad, y se elevaron a la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza, donde están representados el Ministerio de Medio Ambiente y las Comunidades Autónomas, y que también dio su visto bueno.

"La suelta ilegal de castores no puede considerarse una acción de reintroducción de una especie autóctona". Las últimas referencias de la presencia de estos animales en la Península Ibérica datan de entre los siglos IV y VI y aparecieron en un yacimiento paleontológico del río Llobregat, en Barcelona; aunque la verdadera extinción pudo producirse más tarde. El naturalista suizo Konrad von Gesner cita la especie en el año 1583, aunque es una referencia poco rigurosa ya que no ha podido ser contrastada.

La especie lleva desaparecida al menos entre 400 y 500 años y resulta cuestionable su carácter de autóctona. En cualquier caso, la propia Comisión Europea la considera fuera de su área de distribución natural y no es posible una colonización natural en un futuro inmediato.

No existen garantías sanitarias ni genéticas de los animales introducidos puesto que se desconoce si los ejemplares soltados pertenecen a la especie autóctona europea Castor fiber o a la americana Castor canadienses o bien son un cruce de ambas, dado que la especie americana ha sido introducida en países bálticos como Rusia y Finlandia.

El pretendido beneficio de la presencia del castor para el visón europeo ha sido estudiado en un entorno ecológico completamente diferente al existente en el río Ebro, como es el norte de Europa, caracterizado por una red hidrográfica intensa de pequeños cauces en zonas muy boscosas (taiga) muy alejada de las condiciones del Ebro y de sus ecosistemas fluviales muy lineales, escasamente forestados y propios de la región mediterránea.