2 de diciembre de 2020
27 de febrero de 2006

El montenegrino Vukotic niega ante el juez su implicación en los asesinatos por los que le reclama Serbia y Bélgica

MADRID, 27 Feb. (EUROPA PRESS) -

El ciudadano montenegrino Veselin Vukotic, al que se considera un testigo de cargo clave para condenar por más de 30 muertes al ex presidente serbio y yugoslavo Slobodan Milosevic, negó hoy ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande-Marlaska los asesinatos por los que le reclaman Serbia y Bélgica. Fuentes jurídicas señalaron que también se negó a ser entregado a cualquiera de estos países.

Vukotic, que fue detenido en el aeropuerto madrileño de Barajas, cuando volvía con su familia de pasar unos días en París, está reclamado por Serbia por dos asesinatos, mientras que la Justicia belga le imputa otro. Serbia ha solicitado formalmente su extradición y ahora deberá completar la documentación en la que basa su entrega. En cambio, la solicitud belga se ha producido por el procedimiento de euroorden, que permite una entrega más rápida, aunque la Audiencia Nacional deberá determinar qué país tiene preferencia.

Vukotic, cuya mujer e hijas viven en Barcelona, está considerado autor del asesinato del albanés Enver Hadri, responsable del Comité de Derechos Humanos en Yugoslavia, cometido en Bruselas el 25 de febrero de 1990, y de otros dos homicidios perpetrados en sendos tiroteos en discotecas yugoslavas.

El asesinato de Hadri es lo que convierte a Vukotic en un testigo vital para condenar a Milosevic en el juicio que se sigue contra él en el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia. El responsable del Comité tenía documentación, ahora desaparecida, que podría implicar a Milosevic en un importante número de asesinatos, 34 según algunas fuentes. El ex presidente yugoslavo podría ser condenado a cadena perpetua por los delitos de genocidio y crímenes de guerra y contra la humanidad.

En el momento de su detención Vukotic se identificó con "una excelente falsificación" de pasaporte y permiso de conducir croatas a nombre de Ludvig Bulic, pero fue descubierto por los agentes que esperaban su llegada a Madrid gracias a las investigaciones previas.

COMISIÓN ROGATORIA DE BRUSELAS

Las pesquisas se iniciaron con motivo de la ejecución de la Comisión Rogatoria Internacional dictada por las Autoridades Judiciales de Bruselas. La investigación estaba a cargo del Juzgado de Instrucción número 26 de Barcelona, ante las sospechas de que Vukotic pudiera residir en Cataluña. Después se pudo comprobar que su compañera sentimental, Lidija V., tenía fijada su residencia en la Ciudad Condal, junto a sus dos hijas, pero no había datos del paradero del sospechoso, a quien se pondrá a disposición de la Audiencia Nacional.

Con su detención se ponen fin a 16 años de fuga, en los que Vukotic ha utilizado numerosas identidades falsas. Se sabe que ha estado en numerosos países europeos e hispanoamericanos, hospedándose en hoteles lujosos.