26 de febrero de 2021
26 de enero de 2021

Las ONGD proponen crear un Ministerio de Cooperación Internacional en el marco de la reforma que prevé el Gobierno

Las ONGD proponen crear un Ministerio de Cooperación Internacional en el marco de la reforma que prevé el Gobierno
Hospital español START desplegado en Dondo (Mozambique) por los efectos catastróficos del paso del ciclón Idai - AECID - ARCHIVO

Apuestan por una cooperación "transformadora" que responda a los retos actuales y una mayor implicación de la sociedad civil

MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

Una cooperación internacional transformadora y adaptada a los nuevos desafíos mundiales, más volcada en implicar a la sociedad civil y dotada de más recursos, son algunas de las propuestas que desde la Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo (CONGDE) trasladan al Gobierno de cara a su prometida reforma de este sector, al que plantean incluso la creación de un departamento ministerial específico.

En su informe 'Un nuevo sistema de cooperación para transformar el mundo', las 78 organizaciones que forman parte de la CONGDE celebran los planes del Gobierno de una nueva Ley de Cooperación Internacional y de reforma de la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) tras dos décadas en las que "se ha perdido la mitad de los recursos de ayuda oficial al desarrollo (AOD) como reflejo de un decreciente compromiso y desconexión política de nuestro país con los asuntos globales".

Así pues, defienden que "es ineludible renovar y fortalecer el sistema de cooperación para cumplir con los compromisos internacionales adquiridos como la Agenda 2030 y el Acuerdo de París" y consideran que "es el momento de que el Gobierno haga valer el compromiso de alcanzar al final de legislatura el 0,5 por ciento de la Renta Nacional Bruta (RNB) en AOD, 10 por ciento de ellos para ayuda humanitaria", además de adoptar la nueva ley y fortalecer a la AECID.

Además, desde la CONGDE propugnan la necesidad de que se impliquen "las fuerzas políticas y actores sociales en la definición de un nuevo sistema de cooperación" y sostienen que "la cooperación debe recuperar su potencial de consenso y de conexión con los valores más nobles de nuestra sociedad y promover una imagen positiva y un rol comprometido de nuestro país en la solución de los graves retos de nuestro tiempo".

Así las cosas, consideran que "la cooperación debe descansar sobre una arquitectura institucional sólida, integrada e integradora que permita su desarrollo desde la eficiencia, la excelencia y la coherencia", con "una dirección con capacidad estratégica y visión de conjunto" y que, entre otras cosas, además de conjugar "la profesionalización cualificada con la participación de diversos actores y de la ciudadanía" también integre "la cooperación descentralizada desde su especificidad y autonomía" que llevan a cabo las comunidades autónomas y los ayuntamientos.

MINISTERIO DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL

En este sentido, ven "necesario" que en el marco de la reforma que se dispone a acometer el Gobierno "se aborde la pertinencia de contar con un Ministerio de Cooperación Internacional, Sostenibilidad, Derechos Humanos y Paz", el cual "integre, coordine y lidere la acción internacional".

Desde la CONGDE defienden que la cooperación multilateral, financiera, técnica y de otro tipo "deben dejar de ser autarquías ministeriales y ponerse al servicio de un sistema de cooperación integrado, moderno, participativo, transparente, respetuoso de la debida diligencia, innovador y con capacidad de conjugar soluciones ambiciosas a los retos globales".

Para ello también es necesaria "una AECID renovada y fortalecida como pilar del sistema de cooperación" que no solo adapte su estatus jurídico a la actividad internacional, sino que también disponga de recursos presupuestarios y humanos especializados e impulse "un ecosistema institucional colaborativo y dinámico".

En lo relativo a la reforma de la AECID, desde la CONGDE apuestan por que se sustente sobre "estrategias transformadoras" y se preste atención particular al "impulso del enfoque feminista; restauración ecológica y justicia climática, y derecho al agua y saneamiento básico, a la energía y la alimentación; promoción de derechos básicos en la salud, la educación y la protección social; la acción humanitaria, protección de minorías y personas defensoras de Derechos Humanos".

Asimismo, consideran que debe trabajar en pro del "desarrollo de modelos económicos inclusivos y sostenibles y las microfinanzas; la promoción del espacio cívico de la sociedad civil y la educación para la ciudadanía global; defensa de los derechos de la infancia y la juventud y, por último, la promoción de la coherencia de políticas, el conocimiento, las nuevas tecnologías y la innovación".

PAPEL DE LA SOCIEDAD CIVIL

Por otra parte, apuestan por un "rol reforzado de la sociedad civil y la ciudadanía". En este ámbito, inciden en que las ONGD además de participar en la sociedad civil "son el actor más reseñable en el actual sistema de cooperación" y ejercen un papel a la hora de "visibilizar las problemáticas e intereses de sus socias en el Sur global; en la implementación de acciones de desarrollo y humanitarias; en la promoción de la educación para la ciudadanía global y en la contribución a su institucionalización".

Así, defienden que en este proceso de reforma y en el futuro sistema se debe contar con la "complicidad y la participación de todos los actores sociales", dados los roles que la sociedad civil puede desempeñar como "sujeto para el diálogo de políticas; facilitadora y defensora de grupos excluidos; que vigila y denuncia los fallos del mercado y del Estado; que promueve políticas inclusivas; que impulsa la transparencia y rendición de cuentas; que es fuente de información directa y de análisis alternativos; y que conecta con la ciudadanía y la opinión pública".

Otro de los principales reclamos que se hacen desde la CONGDE al Gobierno es que se apueste por una "cooperación transformadora" que sea capaz de responder a los nuevos retos globales apostando por "soluciones innovadoras y multidimensionales" cuyo objetivo último debe ser "contribuir a acelerar las transformaciones necesarias para que las sociedades con las que se coopera ganen en bienestar, democracia, resiliencia, derechos, dignidad, soberanía y sostenibilidad".

LAS 7 C DE LA COOPERACIÓN

Para alcanzar este objetivo, las organizaciones que integran la CONGDE proponen lo que han denominado como 'las 7 C' de la cooperación transformadora. Así, debe ser "coherente" a la hora de promover políticas para el desarrollo sostenible frente a la "ineficacia de la acción sectorial fragmentada" actual y "catalizadora" con vistas a "ayudar a eliminar las barreras físicas, sociales, económicas, políticas y culturales
que sufren millones de niñas y mujeres y que impiden a la humanidad superar los retos pendientes".

También debe ser "cuidadora", entendiendo por ello que ha de tratarse de "una cooperación ecologista con foco en los desafíos ambientales que conectan con el bienestar y el desarrollo sostenible", además de "comprometida" a la hora de responder a las emergencias y a la violencia en un mundo en crisis con un récord de personas necesitadas de asistencia. A este respecto, piden entre otras cosas que se destine el 10 por ciento de la AOD a ayuda humanitaria.

Igualmente, la cooperación debe ser "conectada" y promotora de valores de ciudadanía global; "compartida" con las comunidades autónomas y las entidades locales y por tanto "orgullosa de su descentralización", y "cognitiva", porque "aprende de los demás y de sí misma e innova". Respecto a este último punto, la CONGDE plantea que se destine el 2 por ciento de los recursos de la Cooperación Española a conocimiento, innovación, investigación, desarrollo, aprendizaje y evaluación.